Conflicto de la Versiones Modernas de la Biblia
Actualmente el mensaje de la Biblia esta siendo filtrado, debido al método de traducción que se utiliza. Existen dos formas, 1) El Literal, enfocado en el lenguaje emisor y 2) el Idiomático, enfocado en el lenguaje receptor. Este ultimo es el que esta filtrando el mensaje literal, se quiere llegar a un mejor entendimiento pero se pierde la idea original.
Este problema se ve en las Versiones Idiomáticas: Nueva Versión Internacional y la Reina Valera Actualizada, a continuación solo 28 ejemplos:
1. La NVI y la RVA debilita la doctrina de la deidad de Cristo al cambiar la frase “Hijo de Dios” a “Hijo del Hombre” en Juan 9:35, ya que esa frase es clave para defender esa doctrina.
Reina Valera Revisada (1960) 35 Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
Nueva Versión Internacional 35 Jesús se enteró de que habían expulsado a aquel hombre, y al encontrarlo le preguntó: —¿Crees en el Hijo del hombre?
Reina-Valera 1995 35 Oyó Jesús que lo habían expulsado y, hallándolo, le dijo: —¿Crees tú en el Hijo de Dios?
Reina-Valera Actualizada 35 Jesús oyó que lo habían echado fuera; y cuando lo halló, le dijo: -¿Crees tú en el Hijo del Hombre?
2. La NVI y la RVA omiten totalmente Actos 8:37 donde leemos “Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondió él, y dijo: Yo creo que Jesús Cristo es el Hijo de Dios.”
Reina Valera Revisada (1960) 37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
Nueva Versión Internacional
Reina-Valera 1995 37 Felipe dijo: —Si crees de todo corazón, bien puedes. Él respondiendo, dijo: —Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
Reina-Valera Actualizada
3. La NVI y la RVA omiten la palabra “Dios” por la palabra genérica “Él” en 1 Timoteo 3:16, debilitando así la doctrina de la deidad de Cristo y uno de los pasajes más fuertes en defensa de la Santa Trinidad.
Reina Valera Revisada (1960) 16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.
Nueva Versión Internacional 16 No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe: Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido en la gloria.
Reina-Valera 1995 16 Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.
Reina-Valera Actualizada 16 Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, justificado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, y recibido arriba en gloria.
4. La NVI y la RVA omiten a “Dios” en Revelación 20:12, que es un pasaje que nos enseña que Jesús es Dios, ya que es él quien está sentado sobre el trono.
Reina Valera Revisada (1960) 12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Nueva Versión Internacional 12 Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros.
Reina-Valera 1995 12 Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Reina-Valera Actualizada 12 Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras.
5. La NVI y la RVA omiten totalmente Marcos 15:28 donde la Escritura declara que Cristo fue contado entre los transgresores, en cumplimiento a una profecía del Antiguo Testamento en Isaías 53:12. Es decir, que la NVI niega este hecho.
Reina Valera Revisada (1960) 28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.
Nueva Versión Internacional
Reina-Valera 1995 28 Así se cumplió la Escritura que dice: «Y fue contado con los pecadores».
Reina-Valera Actualizada
Reina Valera Revisada (1960) 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
Nueva Versión Internacional 12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos
Reina-Valera 1995 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los poderosos repartirá el botín; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores.
Reina-Valera Actualizada 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos. Porque derramó su vida hasta la muerte y fue contado entre los transgresores, habiendo él llevado el pecado de muchos e intercedido por los transgresores.
6. La NVI y la RVA eliminan la frase “por nosotros” en 1 Corintios 5:7 negando así la doctrina de la obra redentora sustitutiva por nosotros.
Reina Valera Revisada (1960) 7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
Nueva Versión Internacional 7 Desháganse de la vieja levadura para que sean masa nueva, panes sin levadura, como lo son en realidad. Porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ya ha sido sacrificado.
Reina-Valera 1995 7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois, sin levadura, porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
Reina-Valera Actualizada 7 Limpiaos de la vieja levadura, para que seáis una nueva masa, como sois sin levadura; porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido sacrificado.
7. La NVI y la RVA niegan la doctrina de la sangre de Cristo al eliminar “por su sangre” en Colosenses 1:14.
Reina Valera Revisada (1960) 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Nueva Versión Internacional 14 en quien tenemos redención, el perdón de pecados.
Reina-Valera 1995 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Reina-Valera Actualizada 14 en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
8. La NVI y la RVA elimina la frase “por sí mismo” en Hebreos 1:3, debilitando la doctrina de la salvación de Cristo.
Reina Valera Revisada (1960) 3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
Nueva Versión Internacional 3 El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas.
Reina-Valera 1995 3 Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
Reina-Valera Actualizada 3 El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
9. La NVI y la RVA debilitan la doctrina del sacrificio expiatorio al omitir la frase “por nosotros” en 1 Pedro 4:1
Reina Valera Revisada (1960) 1 Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,
Nueva Versión Internacional 1 Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado,
Reina-Valera 1995 1 Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento, pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,
Reina-Valera Actualizada 1 Puesto que Cristo ha padecido en la carne, armaos también vosotros con la misma actitud. Porque el que ha padecido en la carne ha roto con el pecado,
10. La NVI declara en una nota en Marcos 16:9-20 que estos pasajes que relatan la resurrección de Cristo no aparecen “en los originales”. Este tipo de anotaciones pone en tela de juicio este y muchos otros pasajes de la sagrada escritura.
Reina Valera Revisada (1960)
9 Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.
10 Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.
11 Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron.
12 Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo.
13 Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron.
14 Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.
15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.
20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
Nueva Versión Internacional
9 Cuando Jesús resucitó en la madrugada del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios.
10 Ella fue y avisó a los que habían estado con él, que estaban lamentándose y llorando.
11 Pero ellos, al oír que Jesús estaba vivo y que ella lo había visto, no lo creyeron.
12 Después se apareció Jesús en otra forma a dos de ellos que iban de camino al campo.
13 Éstos volvieron y avisaron a los demás, pero no les creyeron a ellos tampoco.
14 Por último se apareció Jesús a los once mientras comían; los reprendió por su falta de fe y por su obstinación en no creerles a los que lo habían visto resucitado.
15 Les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura.
16 El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado.
17 Estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán en nuevas lenguas;
18 tomarán en sus manos serpientes; y cuando beban algo venenoso, no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos, y éstos recobrarán la salud.» 19 Después de hablar con ellos, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
20 Los discípulos salieron y predicaron por todas partes, y el Señor los ayudaba en la obra y confirmaba su palabra con las señales que la acompañaban.
11. La NVI y la RVA debilitan la doctrina de la resurrección al omitir “le levantaría” en Actos 2:30.
Reina Valera Revisada (1960)
30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,
Nueva Versión Internacional
30 Era profeta y sabía que Dios le había prometido bajo juramento poner en el trono a uno de sus descendientes.
Reina-Valera 1995
30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia en cuanto a la carne levantaría al Cristo para que se sentara en su trono,
Reina-Valera Actualizada
30 Siendo, pues, profeta y sabiendo que Dios le había jurado con juramento que se sentaría sobre su trono uno de su descendencia,
12. La NVI y la RVA cambian la frase “pruebas infalibles” por “pruebas convincentes” en Actos 1:3.
Reina Valera Revisada (1960)
3 a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.
Nueva Versión Internacional
3 Después de padecer la muerte, se les presentó dándoles muchas pruebas convincentes de que estaba vivo. Durante cuarenta días se les apareció y les habló acerca del reino de Dios.
Reina-Valera 1995
3 A ellos también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.
Reina-Valera Actualizada
3 A éstos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes. Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios.
13. La NVI y la RVA llaman a José el “padre” de Jesús en Lucas 2:33.
Reina Valera Revisada (1960)
33 Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él.
Nueva Versión Internacional
33 El padre y la madre del niño se quedaron maravillados por lo que se decía de él.
Reina-Valera 1995
33 José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él.
Reina-Valera Actualizada
33 Su padre y su madre se maravillaban de las cosas que se decían de él.
14. La NVI y la RVA vuelve a llamar José el padre de Jesús en Lucas 2:43.
Reina Valera Revisada (1960)
43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.
Nueva Versión Internacional
43 Terminada la fiesta, emprendieron el viaje de regreso, pero el niño Jesús se había quedado en Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta.
Reina-Valera 1995
43 Al regresar ellos, acabada la Fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supieran José y su madre.
Reina-Valera Actualizada
43 Una vez acabados los días de la fiesta, mientras ellos volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén; y sus padres no lo supieron.
15. La NVI debilita y niega la encarnación de Jesucristo en 1 Juan 4:3 al usar “reconocer” en vez de “confesar”.
Reina Valera Revisada (1960)
3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.
Nueva Versión Internacional
3 todo profeta que no reconoce a Jesús, no es de Dios sino del anticristo. Ustedes han oído que éste viene; en efecto, ya está en el mundo.
Reina-Valera 1995
3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del Anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.
Reina-Valera Actualizada
3 y todo espíritu que no confiesa a Jesús no procede de Dios. Este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que había de venir y que ahora ya está en el mundo.
16. La NVI debilita o niega el señorío de Cristo al omitir la palabra “Señor” en los siguientes versos: Mateo 13:51; Actos 9:6; 1 Corintios 15:47; Gálatas 6:17; Efesios 3:14; Colosenses 1:2; 2 Timoteo 4:1 y Tito 1:4 entre otros.
Reina Valera Revisada (1960)
Mateo 13:51 Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor.
Nueva Versión Internacional
51 —¿Han entendido todo esto? —les preguntó Jesús. —Sí —respondieron ellos. Entonces concluyó Jesús:
Reina Valera Revisada (1960)
Hechos 9:6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
Nueva Versión Internacional
6 Levántate y entra en la ciudad, que allí se te dirá lo que tienes que hacer.
Reina Valera Revisada (1960)
1 Corintios 15:47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.
Nueva Versión Internacional
47 El primer hombre era del polvo de la tierra; el segundo hombre, del cielo.
Reina Valera Revisada (1960)
Gálatas 6:17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.
Nueva Versión Internacional
17 Por lo demás, que nadie me cause más problemas, porque yo llevo en el cuerpo las cicatrices de Jesús.
Reina Valera Revisada (1960)
Efesios 3:14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Nueva Versión Internacional
14 Por esta razón me arrodillo delante del Padre,
Reina Valera Revisada (1960)
Colosenses 1:2 a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Nueva Versión Internacional
2 a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Que Dios nuestro Padre les conceda gracia y paz.
Reina Valera Revisada (1960)
2 Timoteo4:1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
Nueva Versión Internacional
1 En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos, te doy este solemne encargo:
Reina Valera Revisada (1960)
Tito 1:4 a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.
Nueva Versión Internacional
4 A Tito, mi verdadero hijo en esta fe que compartimos: Que Dios el Padre y Cristo Jesús nuestro Salvador te concedan gracia y paz.
17. La NVI y la RVA debilitan la doctrina de la resurrección al omitir la frase “porque yo voy al Padre” en Juan 16:16.
Reina Valera Revisada (1960)
16 Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre.
Nueva Versión Internacional
16 »Dentro de poco ya no me verán; pero un poco después volverán a verme.
Reina-Valera 1995
16 »Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis, porque yo voy al Padre.
Reina-Valera Actualizada
16 "Un poquito, y no me veréis; de nuevo un poquito, y me veréis."
18. La NVI omite la frase “el principio y el fin” en Revelación 1:8, debilitando la doctrina eternidad de Cristo.
Reina Valera Revisada (1960)
8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Nueva Versión Internacional
8 «Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.»
Reina-Valera 1995
8 «Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin», dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Reina-Valera Actualizada
8 "Yo soy el Alfa y la Omega", dice el Señor Dios, "el que es, y que era y que ha de venir, el Todopoderoso."
19. La NVI y la RVA omiten la frase “Yo soy el Alpha y el Omega” en Revelación 1:11.
Reina Valera Revisada (1960)
11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
Nueva Versión Internacional
11 que decía: «Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea.»
Reina-Valera 1995
11 que decía: «Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea».
Reina-Valera Actualizada
11 que decía: "Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Efeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea."
20. La NVI y la RVA omiten la frase “al que vive por los siglos de los siglos” en Revelación 5:14 cuando las cuatro bestias y los veinte y cuatro ancianos se postraron y adoraron.
Reina Valera Revisada (1960) 14 Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.
Nueva Versión Internacional 14 Los cuatro seres vivientes exclamaron: «¡Amén!», y los ancianos se postraron y adoraron.
Reina-Valera 1995
14 Los cuatro seres vivientes decían: «¡Amén!». Y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.
Reina-Valera Actualizada
14 Los cuatro seres vivientes decían: "¡Amén!" Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron.
21. La NVI y la RVA niegan la segunda venida de Cristo al omitir la frase “y que has de venir” en Revelación 11:17.
Reina Valera Revisada (1960)
17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
Nueva Versión Internacional
17 diciendo: «Señor, Dios Todopoderoso, que eres y que eras, te damos gracias porque has asumido tu gran poder y has comenzado a reinar.
Reina-Valera 1995
17 diciendo: «Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres, que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder y has reinado.
Reina-Valera Actualizada
17 diciendo: "Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, que eres y que eras, porque has asumido tu gran poder, y reinas.
22. La NVI y la RVA vuelven a negar su segunda venida en Mateo 25:13 al omitir la frase “en la cual el Hijo del hombre ha de venir”.
Reina Valera Revisada (1960)
13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Nueva Versión Internacional
13 »Por tanto —agregó Jesús—, manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora.
Reina-Valera 1995
13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.
Reina-Valera Actualizada
13 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.
23. La NVI omite por completo Mateo 18:11, debilitando la doctrina de la salvación.
Reina Valera Revisada (1960)
11 Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
Nueva Versión Internacional
Reina-Valera 1995
11 porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
Reina-Valera Actualizada
11 »Mirad, no tengáis en poco a ninguno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos siempre ven el rostro de mi Padre que está en los cielos.
24. La NVI y la RVA omiten la frase “en mí” (hablando de creer en Jesús) en Juan 6:47 dando a entender que solamente se hace necesario “creer”—-¿pero en qué o quién?
Reina Valera Revisada (1960)
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.
Nueva Versión Internacional
47 Ciertamente les aseguro que el que cree tiene vida eterna.
Reina-Valera 1995
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí tiene vida eterna.
Reina-Valera Actualizada
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree tiene vida eterna.
25. La NVI y la RVA omiten la frase “de los que son salvos” de Revelación 21:24. Esto debilita la doctrina de la salvación y da a lugar una interpretación universalista de la salvación.
Reina Valera Revisada (1960)
24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
Nueva Versión Internacional
24 Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes de la tierra le entregarán sus espléndidas riquezas.
Reina-Valera 1995
24 Las naciones que hayan sido salvas andarán a la luz de ella y los reyes de la tierra traerán su gloria y su honor a ella.
Reina-Valera Actualizada
24 Las naciones andarán a la luz de ella, y los reyes de la tierra llevan a ella su gloria.
26. La NVI y la RVA omiten la frase “donde el gusano no muere” en Marcos 9:44 y el 46 está totalmente omitido.
Reina Valera Revisada (1960)
44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
Nueva Versión Internacional
Reina-Valera 1995
44 donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga.
Reina-Valera Actualizada
27. La NVI y la RVA omiten la frase “no perezca” de Juan 3:15, debilitando la doctrina del infierno.
Reina Valera Revisada (1960)
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Nueva Versión Internacional
15 para que todo el que crea en él tenga vida eterna
Reina-Valera 1995
15 para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Reina-Valera Actualizada
15 para que todo aquel que cree en él tenga vida eterna.
28. La NVI y la RVA omite la palabra “para siempre” en 2 Pedro 2:17 debilitando así la doctrina del eterno castigo de los incrédulos.
Reina Valera Revisada (1960)
17 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.
Nueva Versión Internacional
17 Estos individuos son fuentes sin agua, niebla empujada por la tormenta, para quienes está reservada la más densa oscuridad.
Reina-Valera 1995
17 Esos hombres son fuentes sin agua y nubes empujadas por la tormenta, para quienes la más densa oscuridad está reservada para siempre.
Reina-Valera Actualizada
17 Son fuentes sin agua y nubes arrastradas por la tempestad. Para ellos se ha guardado la profunda oscuridad de las tinieblas.
NOTA: Este artículo fue tomado del libro
“La restauración y purificación de la Antigua Biblia de Valera de 1602 – Basada en el Texto Recibido”.
ASI DICE EL ALTO Y SUBLIME
Yo soy el Dios tuyo,que te enseña provechosamente el camino que debes seguir...
viernes, 22 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Luis Palau: "El Papa Francisco es un hombre centrado en Jesucristo, que lee la Biblia todos los días
EL EVANGELISTA INTERNACIONAL DE ORIGEN ARGENTINO FELICITA A "SU AMIGO" EL PAPA
Luis Palau: "El Papa Francisco es un hombre centrado en Jesucristo, que lee la Biblia todos los días"
JUEVES, 14 DE MARZO DE 2013 11:28 ESCRITO POR ACTUALIDAD EVANGÉLICA
Luis Palau felicita al nuevo Papa Francisco | Fuente: Youtube
(Redacción, 14/03/2013) El conocido evangelista internacional, de origen argentino, Luis Palau –quien próximamente visitará España para participar en un Congreso Internacional de Evangelización- ha celebrado el nombramiento del cardenal Bergoglio como Papa y ha pedido a los cristianos que oren por él “como él nos ha pedido”. Lo ha hecho en un breve mensaje a través de youtube, grabado ayer mismo, tras conocerse el resultado de la “fumata blanca”.
No han sido esas sus únicas manifestaciones al respecto. Declarado “amigo personal” del ahora Papa Francisco, su opinión ha sido buscada por diversos medios.
Palau, quien conoció a Bergoglio personalmente de sus visitas a Buenos Aires, se manifestó “emocionado y sorprendido” por el nombramiento del Bergoglio, a quien calificó de “amigo personal”. “¡Simplemente no lo podía creer!”, dijo emocionado.
Ya en 2008, cuando Luis Palau celebró un gran Festival en la ciudad de Buenos Aires, sorprendió a la multitud con un anuncio: “Bergoglio me dijo que me agradecía que viniera a hablarle a la juventud y pudiera acercarlos a Jesucristo, porque muchos se alejaron de la Iglesia Católica”.
Ahora, tras la elección del nuevo Pontífice, el evangelista reveló una conversación personal que tuvo con él tras las pasadas elecciones, en 2005, donde Bergoglio quedó situado en segundo lugar en las votaciones, tras el alemán Ratzinger.
“En las últimas elecciones participó, pero él me dijo que se sintió guiado por Dios a alejarse de la carrera hacia Roma. Le dije: '¡tal vez la próxima vez!', y él me dijo, 'Voy a ser demasiado viejo’".
Sin duda, en las cuentas de Bergoglio no figuraba la eventual renuncia de un Papa en vida. Un hecho sin apenas precedentes.
EL PAPA “EVANGÉLICO”
"Cada vez que oramos juntos, él me dice, ‘pon tus manos sobre mí y ora por mí, que Dios me mantenga como siervo’”, reveló Palau. "Es respetuoso de todas las partes de la cristiandad", añadió.
Palau dice que ya en 2008, la prensa se refería a Bergoglio como el "Papa evangélico".
El evangelista dijo que hubiera deseado que su madre le hubiera visto poner las manos en oración sobre el ahora líder de la grey católica.
Fuente: Oregonlive.com / Asociación Luis Palau / Youtube | Redacción: Actualidad Evangélica
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Luis Palau: "El Papa Francisco es un hombre centrado en Jesucristo, que lee la Biblia todos los días"
JUEVES, 14 DE MARZO DE 2013 11:28 ESCRITO POR ACTUALIDAD EVANGÉLICA
Luis Palau felicita al nuevo Papa Francisco | Fuente: Youtube
(Redacción, 14/03/2013) El conocido evangelista internacional, de origen argentino, Luis Palau –quien próximamente visitará España para participar en un Congreso Internacional de Evangelización- ha celebrado el nombramiento del cardenal Bergoglio como Papa y ha pedido a los cristianos que oren por él “como él nos ha pedido”. Lo ha hecho en un breve mensaje a través de youtube, grabado ayer mismo, tras conocerse el resultado de la “fumata blanca”.
No han sido esas sus únicas manifestaciones al respecto. Declarado “amigo personal” del ahora Papa Francisco, su opinión ha sido buscada por diversos medios.
Palau, quien conoció a Bergoglio personalmente de sus visitas a Buenos Aires, se manifestó “emocionado y sorprendido” por el nombramiento del Bergoglio, a quien calificó de “amigo personal”. “¡Simplemente no lo podía creer!”, dijo emocionado.
Ya en 2008, cuando Luis Palau celebró un gran Festival en la ciudad de Buenos Aires, sorprendió a la multitud con un anuncio: “Bergoglio me dijo que me agradecía que viniera a hablarle a la juventud y pudiera acercarlos a Jesucristo, porque muchos se alejaron de la Iglesia Católica”.
Ahora, tras la elección del nuevo Pontífice, el evangelista reveló una conversación personal que tuvo con él tras las pasadas elecciones, en 2005, donde Bergoglio quedó situado en segundo lugar en las votaciones, tras el alemán Ratzinger.
“En las últimas elecciones participó, pero él me dijo que se sintió guiado por Dios a alejarse de la carrera hacia Roma. Le dije: '¡tal vez la próxima vez!', y él me dijo, 'Voy a ser demasiado viejo’".
Sin duda, en las cuentas de Bergoglio no figuraba la eventual renuncia de un Papa en vida. Un hecho sin apenas precedentes.
EL PAPA “EVANGÉLICO”
"Cada vez que oramos juntos, él me dice, ‘pon tus manos sobre mí y ora por mí, que Dios me mantenga como siervo’”, reveló Palau. "Es respetuoso de todas las partes de la cristiandad", añadió.
Palau dice que ya en 2008, la prensa se refería a Bergoglio como el "Papa evangélico".
El evangelista dijo que hubiera deseado que su madre le hubiera visto poner las manos en oración sobre el ahora líder de la grey católica.
Fuente: Oregonlive.com / Asociación Luis Palau / Youtube | Redacción: Actualidad Evangélica
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jueves, marzo 14, 2013
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miércoles, 6 de marzo de 2013
QUE EL SEÑOR ENVIE PROFETAS
Una mirada a la iglesia hoy día nos hace pensar cuánto tardará un Dios Santo en cumplir su amenaza de vomitar esta Laodicea de su boca, pues si en algo están de acuerdo los comentaristas del Apocalipsis es que nos hallamos en la era de Laodicea en cuanto a la Iglesia.
Cristo es ahora «herido en la casa de sus amigos». El santo Libro del Dios viviente sufre más ahora de sus expositores que de sus opositores.
Sólo la Iglesia puede «poner límites al Santo de Israel» y hoy día lo hace con extraordinaria habilidad. Si hay grados en la muerte, entonces la peor muerte que conozco es predicar acerca del Espíritu Santo sin la unción del Espíritu Santo.
Debemos trazar, o sea, exponer bien la Palabra de Verdad. El texto: «He aquí yo estoy a la puerta y llamo» (Apocalipsis 3:20) no tiene nada que ver con los pecadores. Aquí encontramos el trágico retrato de nuestro Señor a la puerta de su iglesia laodicense tratando de entrar. Imagínatelo. En la mayoría de reuniones de oración el texto que más se emplea es: «Donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos»; pero con demasiada frecuencia El no está en medio, sino a la puerta. Cantamos sus alabanzas, pero rehusamos su persona.
¡Oh creyentes en bancarrota, ciegos, y todavía alabándose de sus virtudes! Estamos desnudos y no nos damos cuenta de ello; somos ricos (nunca había tenido la iglesia mejores equipos que ahora), pero somos pobres (nunca había tenido menos unción espiritual que al presente). No tenemos necesidad de ninguna cosa (y, sin embargo, nos faltan casi todas las cosas que caracterizaron a la iglesia apostólica). ¿Puede El estar «en medio de nosotros» mientras nosotros mostramos sin ninguna vergüenza nuestra desnudez espiritual?
¡Oh, cuánto necesitamos el fuego! ¿Dónde está el poder del Espíritu Santo que rinde a los pecadores?
Los grandes predicadores hacen famosos los púlpitos, los profetas hacen famosas las prisiones. ¡Que el Señor nos envíe profetas, hombres terribles que alcen la voz y no callen, lanzando ungidos ayes sobre naciones corrompidas hombres demasiado ardientes para ser aceptados, demasiado duros para ser oídos, demasiado justicieros para ser tolerados! ¡Estamos cansados de hombres adornados con vestidos suaves y suave lengua, que usan ríos de palabras con unas gotas de espiritualidad, que saben más de competencia que de consagración, y de promoción que de oración! ¡Pastores que sustituyen la propagación por propaganda y se cuidan más de la diversión de la iglesia que de su santidad!
Extraído del libro de Leonard Ravenhill "Por qué no llega el avivamiento"
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miércoles, marzo 06, 2013
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IGLESIA,
profetas
PROFETAS HOY
“Los profetas eran creyentes que hablaban bajo el impulso directo del Espíritu Santo en el nombre de Dios, y cuyo interés era la vida y la pureza espiritual de la Iglesia. Bajo el nuevo pacto el Espíritu Santo los designó y capacitó para transmitir un mensaje de Dios a su pueblo (Hch 2:17;4:8;21:4).
Como los profetas del Antiguo Testamento, los del Nuevo Testamento tenían la misión de poner al descubierto el pecado, proclamar la justicia, advertir del juicio venidero y combatir la carnalidad y la tibieza entre el pueblo de Dios (Lucas 1:14-17). Debido a su mensaje de justicia, los profetas y su ministerio pueden esperar el rechazo de muchas personas de la Iglesia durante los tiempos de tibieza y apostasía.
El carácter, la obligación, el deseo y la capacidad del profeta comprenden: (a) el celo por la pureza de la Iglesia (Juan 17:15-17; 1 Corintios 6:9-11; Galatas 5:22-25); (b) la profunda sensibilidad ante el mal, y la capacidad para identificar, definir y aborrecer la injusticia (Romanos 12:9; Hebreos 1:9); (c) la aguzada comprensión del peligro de las falsas enseñanzas (Mateo 7:15; 24:11,24; Galatas 1:9; 2 Corintios 11:12-15); (d) la inmanente dependencia de la Palabra de Dios para confirmar el mensaje del profeta (Lucas 4:17-19; 1 Corintios 15:3,4; 2 Timoteo 3:16; 1 Pedro 4:11).
Los profetas aún son esenciales en la realización del plan de Dios para la Iglesia. LA IGLESIA QUE RECHAZA A LOS PROFETAS DE DIOS SERÁ UNA IGLESIA DECADENTE QUE VA A LA DERIVA HACIA LO CARNAL Y AL ACOMODO DE LAS VERDADES BIBLICAS (1 Corintios 14:3; Mateo 23:31-38; Lucas 11:49; Hechos 7:51,52). SI NO SE LES PERMITE A LOS PROFETAS QUE DEN MENSAJES DE REPRENSIÓN Y AMONESTACIÓN INSPIRADOS POR EL ESPÍRITU, QUE PONGAN AL DESCUBIERTO EL PECADO Y LA INJUSTICIA (Juan 16:8-11), ENTONCES LA IGLESIA SE CONVERTIRÁ EN UN LUGAR DONDE YA NO PUEDA ESCUCHARSE LA VOZ DEL ESPÍRITU. LA POLITICA ECLESIASTICA Y EL PODER MUNDANAL REEMPLAZARÁN AL ESPÍRITU (2 Timoteo 3:1-9; 4:3-5; 2 Pedro 2:1-3,12-22). Al contrario, si la Iglesia y sus dirigentes oyen la voz de los profetas, se verán estimulados a la vida renovada y a la comunión con Cristo, abandonarán el pecado y la presencia del Espírtu será evidente entre los fieles (1 Corintios 14:3; 1 Tesalonicenses 5:19-21; Apocalipsis 3:20-22)”.
DE LA BIBLIA DE ESTUDIO VIDA PLENA
Como los profetas del Antiguo Testamento, los del Nuevo Testamento tenían la misión de poner al descubierto el pecado, proclamar la justicia, advertir del juicio venidero y combatir la carnalidad y la tibieza entre el pueblo de Dios (Lucas 1:14-17). Debido a su mensaje de justicia, los profetas y su ministerio pueden esperar el rechazo de muchas personas de la Iglesia durante los tiempos de tibieza y apostasía.
El carácter, la obligación, el deseo y la capacidad del profeta comprenden: (a) el celo por la pureza de la Iglesia (Juan 17:15-17; 1 Corintios 6:9-11; Galatas 5:22-25); (b) la profunda sensibilidad ante el mal, y la capacidad para identificar, definir y aborrecer la injusticia (Romanos 12:9; Hebreos 1:9); (c) la aguzada comprensión del peligro de las falsas enseñanzas (Mateo 7:15; 24:11,24; Galatas 1:9; 2 Corintios 11:12-15); (d) la inmanente dependencia de la Palabra de Dios para confirmar el mensaje del profeta (Lucas 4:17-19; 1 Corintios 15:3,4; 2 Timoteo 3:16; 1 Pedro 4:11).
Los profetas aún son esenciales en la realización del plan de Dios para la Iglesia. LA IGLESIA QUE RECHAZA A LOS PROFETAS DE DIOS SERÁ UNA IGLESIA DECADENTE QUE VA A LA DERIVA HACIA LO CARNAL Y AL ACOMODO DE LAS VERDADES BIBLICAS (1 Corintios 14:3; Mateo 23:31-38; Lucas 11:49; Hechos 7:51,52). SI NO SE LES PERMITE A LOS PROFETAS QUE DEN MENSAJES DE REPRENSIÓN Y AMONESTACIÓN INSPIRADOS POR EL ESPÍRITU, QUE PONGAN AL DESCUBIERTO EL PECADO Y LA INJUSTICIA (Juan 16:8-11), ENTONCES LA IGLESIA SE CONVERTIRÁ EN UN LUGAR DONDE YA NO PUEDA ESCUCHARSE LA VOZ DEL ESPÍRITU. LA POLITICA ECLESIASTICA Y EL PODER MUNDANAL REEMPLAZARÁN AL ESPÍRITU (2 Timoteo 3:1-9; 4:3-5; 2 Pedro 2:1-3,12-22). Al contrario, si la Iglesia y sus dirigentes oyen la voz de los profetas, se verán estimulados a la vida renovada y a la comunión con Cristo, abandonarán el pecado y la presencia del Espírtu será evidente entre los fieles (1 Corintios 14:3; 1 Tesalonicenses 5:19-21; Apocalipsis 3:20-22)”.
DE LA BIBLIA DE ESTUDIO VIDA PLENA
lunes, 4 de febrero de 2013
La suficiencia de la Biblia
Algunos pretenden hacernos creer que las cosas están tan cambiadas desde que la Biblia fue escrita, que sería necesaria para nosotros otra guía distinta de la que nos proporcionan sus preciosas páginas. Esas personas nos dicen que la sociedad no es la misma ahora que la de entonces; que la Humanidad ha realizado progresos; que ha habido tal desarrollo de los poderes de la naturaleza, de los recursos de la ciencia y de las aplicaciones de la filosofía que sostener la suficiencia y supremacía de la Biblia en una época como la actual, sólo puede ser tildado de bagatela, ignorancia o tontería.
Ahora bien, aquellos que nos dicen estas cosas pueden ser personas muy inteligentes e instruidas, pero no tenemos ningún reparo en decirles que, a este respecto, yerran “ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mateo 22:29). Por cierto que deseamos rendir el debido respeto al saber, al genio y al talento siempre que se encuentren en su justo lugar y en su debida labor; pero, cuando hallamos a tales individuos ensalzando sus arrogantes cabezas por encima de la Palabra de Dios, cuando les hallamos sentados como jueces, mancillando y desprestigiando aquella incomparable revelación, sentimos que no les debemos el menor respeto y les tratamos ciertamente como a tantos agentes del diablo que se esfuerzan por sacudir aquellos eternos pilares sobre los cuales ha descansado siempre la fe del pueblo de Dios. No podemos oír ni por un momento a hombres —por profundos que sean sus discursos y pensamientos— que osan tratar al Libro de Dios como si fuera un libro humano y hablar de esas páginas que fueron compuestas por el Dios todosabio, todopoderoso y eterno, como si fueran producto de un mero mortal, débil y ciego.
Es importante que el lector vea claramente que los hombres o bien deben negar que la Biblia es la Palabra de Dios, o bien deben admitir su suficiencia y supremacía en todas las épocas y en todos los países, en todos los períodos y en todas las condiciones del género humano. Dios ha escrito un libro para la guía del hombre, y nosotros sostenemos que ese libro es ampliamente suficiente para ese fin, sin importar cuándo, dónde o cómo encontremos a su destinatario. “Toda la Escritura es inspirada por Dios... a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (griego: αρτιος)[1], enteramente preparado para toda buena obra” (2.ª Timoteo 3:16-17). Esto seguramente es suficiente. Ser perfecto y estar enteramente preparado debe necesariamente implicar la independencia del hombre de todos los argumentos humanos de la Filosofía y de la pretendida Ciencia.
Sabemos muy bien que al escribir así nos exponemos a la burla del instruido racionalista y del culto e ilustre filósofo. Pero no somos lo suficientemente susceptibles a sus críticas.
Admiramos en gran manera cómo una mujer piadosa —aunque, sin duda, muy ignorante— contestó a un hombre erudito que estaba intentando hacerle ver que el escritor inspirado había cometido un error al afirmar que Jonás estuvo en el vientre de una ballena[2]. Él le aseguraba que tal cosa no podría ser posible, ya que la historia natural de la ballena demuestra que ella no podría tragar algo tan grande. «Bueno —dijo la mujer— yo no conozco demasiado acerca de Historia Natural, pero sé esto: si la Biblia me dijera que Jonás se tragó el gran pez, yo le creería.» Ahora bien, es posible que muchos piensen que esta pobre mujer se hallaba bajo la influencia de la ignorancia y de la ciega credulidad; pero, por nuestra parte, preferiríamos ser la mujer ignorante que confiaba en la Palabra de Dios antes que el instruido racionalista que trataba de menoscabar la autoridad de esta última. No tenemos la menor duda en cuanto a quién se hallaba en la posición correcta.
Pero no vaya a suponerse que preferimos la ignorancia al saber. Ninguno se imagine que menospreciamos los descubrimientos de la Ciencia o que tratamos con desdén los logros de la sana Filosofía. Lejos de ello. Les brindamos el mayor respeto en su propia esfera. No podríamos expresar cuánto apreciamos la labor de aquellos hombres versados que dedicaron sus energías al trabajo de desbrozar el texto sagrado de los diversos errores y alteraciones que, a través de los siglos, se habían deslizado en él, a causa del descuido y la flaqueza de los copistas, de lo cual el astuto y maligno enemigo supo sacar provecho. Todo esfuerzo realizado con miras a preservar, desarrollar, ilustrar y dar vigor a las preciosas verdades de la Escritura lo estimamos en muy alto grado; pero, por otro lado, cuando hallamos a hombres que hacen uso de su sabiduría, de su ciencia y de su filosofía con el objeto de socavar el sagrado edificio de la revelación divina, creemos que es nuestro deber alzar nuestras voces de la manera más fuerte y clara contra ellos y advertir al lector, muy solemnemente, contra la funesta influencia de tales individuos.
Creemos que la Biblia, tal como está escrita en las lenguas originales —hebreo y griego—, es la Palabra misma del sabio y único Dios verdadero, para quien un día es como mil años y mil años como un día, quien vio el fin desde el principio, y no sólo el fin, sino todos los períodos del camino. Sería, pues, una positiva blasfemia afirmar que «hemos llegado a una etapa de nuestra carrera en la cual la Biblia ya no es suficiente», o que «estamos obligados a seguir un rumbo fuera de sus límites para hallar una guía e instrucción amplias para el tiempo actual y para cada momento de nuestro peregrinaje terrenal». La Biblia es un mapa perfecto en el cual cada exigencia del navegante cristiano ha sido prevista. Cada roca, cada banco de arena, cada escollo, cada cabo, cada isla, han sido cuidadosamente asentados. Todas las necesidades de la Iglesia de Dios para todos aquellos que la conforman, han sido plenamente provistas. ¿Cómo podría ser de otro modo si admitimos que la Biblia es la Palabra de Dios? ¿Podría la mente de Dios haber proyectado o su dedo haber trazado un mapa imperfecto? ¡Imposible! O bien debemos negar la divinidad, o bien admitir la suficiencia del «Libro». Nos aferramos tenazmente a la segunda opción. No existe término medio entre estas dos posibilidades. Si el libro es incompleto, no puede ser de Dios; si es de Dios, debe ser perfecto. Pero si nos vemos obligados a recurrir a otras fuentes para guía e instrucción referente a la Iglesia de Dios y a aquellos que la conforman —cualesquiera sean sus lugares— entonces la Biblia es incompleta y, por ende, no puede ser de Dios en modo alguno.
La tradición
Querido lector, ¿qué debemos hacer entonces? ¿Adónde debemos recurrir? Si la Biblia no es el manual divino y, por tanto, no es plenamente suficiente, ¿qué queda? Algunos nos sugerirán que recurramos a la tradición. ¡Ay, qué guía miserable! Tan pronto como nos hayamos internado en el amplio campo de la tradición, nuestros oídos se verán sobresaltados por causa de diez mil extraños y discordantes sonidos. Puede ser que nos encontremos con una tradición que parezca muy auténtica, muy venerable, digna de todo respeto y confianza y nos encomendemos así a su guía; pero, no bien lo hagamos, otra tradición se cruzará por nuestro camino reclamando con fuerza nuestra atención y conduciéndonos en una dirección totalmente opuesta. Así sucede con la tradición. La mente se aturde y uno se acuerda del alboroto en Éfeso, respecto del cual leemos que “unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia estaba confusa” (Hechos 19:32). El caso es que necesitamos una norma perfecta, y esto sólo puede hallarse en una revelación divina, la cual, como lo creemos, debe ser hallada en las páginas de nuestra tan preciosa Biblia. ¡Qué tesoro! ¡Cómo debemos bendecir a Dios por este don! ¡Cómo debemos alabar su nombre por su gran misericordia, la que no dejó a su Iglesia pendiente de la voluble tradición humana, sino de la segura luz divina! No necesitamos que la tradición asista la revelación, sino más bien utilizamos esta última para poner a prueba a aquélla. Darle lugar a la tradición humana para que acuda en auxilio de la revelación divina, es lo mismo que si prendiéramos una débil vela con el objeto de ayudar a los potentes rayos solares del mediodía.
La conveniencia
Pero existe aún otro muy engañoso y peligroso recurso presentado por el enemigo de la Biblia y, lamentablemente, aceptado por miles de integrantes del pueblo de Dios. Se trata de la conveniencia o del muy atractivo argumento de hacer todo el bien que podamos, sin prestar la debida atención a la manera en que hacemos tal bien. El árbol de la conveniencia es un árbol muy extendido, el cual produce los más atractivos frutos. Pero, ¡ah, querido lector, recuerde que esos frutos se sentirán amargos como el ajenjo al final! Sin duda, hacer todo el bien que podamos es algo bueno, pero reparemos con cuidado de qué manera lo hacemos. No nos engañemos a nosotros mismos por la vana ilusión de que Dios aceptará alguna vez servicios basados en una positiva desobediencia a su palabra. “Mi ofrenda a Dios”, decían los antiguos, a la vez que pasaban por alto descaradamente el claro mandamiento de Dios, como si Él fuese a sentir agrado en una ofrenda presentada de acuerdo con tal principio. Hay una íntima relación entre el viejo “Corbán” y la moderna «conveniencia», pues “nada hay nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). La solemne responsabilidad de obedecer la Palabra de Dios era evadida mediante el plausible pretexto de “es Corbán”, o “mi ofrenda a Dios” (Marcos 7:7-13).
Así sucedió antiguamente. El “Corbán” de los antiguos justificó —o procuró justificar— un sinnúmero de transgresiones a la ley de Dios; y la «conveniencia» de nuestros tiempos seduce a otros tantos para que traspasen el límite trazado por revelación divina.
Ahora bien, reconocemos totalmente que la conveniencia ofrece los atractivos más codiciables. Parece algo muy placentero hacer mucho bien, lograr los fines de una benevolencia totalmente desinteresada, lograr resultados tangibles. No sería asunto fácil, por cierto, estimar debidamente las atrapantes influencias de tales cosas o la inmensa dificultad de arrojarlas por la borda. ¿Nunca nos hemos visto tentados, mientras nos manteníamos sobre la estrecha senda de la obediencia, a contemplar fuera de ella los brillantes campos de la conveniencia, a uno y otro lado, y exclamar: «¡Ay, estoy sacrificando mi utilidad por una idea!»? Sin duda; pero entonces, ¿qué ocurriría si tuviésemos un fundamento para esa «idea», así como lo tenemos para las doctrinas fundamentales de la salvación? La pregunta es: ¿Cuál es la idea? ¿Está ella basada sobre “así ha dicho el Señor”? (Amós 5:16). Si es así, entonces aferrémonos a ella tenazmente aunque diez mil partidarios de la conveniencia estuvieren profiriendo contra nosotros el penoso cargo de ciego fanatismo. Hay un inmenso poder en la respuesta breve pero tajante dada a Saúl: “¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1.º Samuel 15:22). La palabra de Saúl fue sacrificios, en cambio la de Samuel fue obediencia. Sin duda el balido de las ovejas y el bramido de los bueyes eran apasionantes y llamativos. Ellos serían considerados como pruebas sustanciales de que algo estaba siendo hecho; mientras que, por otro lado, la senda de la obediencia parecía estrecha, silenciosa, solitaria e infructuosa. Pero, ¡qué penetrantes aquellas palabras de Samuel: “El obedecer es mejor que los sacrificios”! ¡Qué victoriosa respuesta a los más elocuentes defensores de la conveniencia! Palabras concluyentes, de lo más convincentes, las cuales nos enseñan que es mejor mantenerse firme como una estatua de mármol sobre la senda de la obediencia que lograr los fines más deseables mediante la transgresión de un claro precepto de la Palabra de Dios.
Pero nadie vaya a suponer que uno debe ser como una estatua en aquella senda de la obediencia. Lejos de ello. Hay servicios preciosos y extraordinarios para ser realizados por los obedientes, servicios que sólo pueden ser desempeñados por hombres así y que deben toda su preciosidad al hecho de ser fruto de la simple obediencia[3]. Ciertamente, esos servicios bien pueden no hallar lugar en el registro público de la ocupada y agitada actividad del hombre; pero ellos están registrados en lo alto y serán publicados a su debido tiempo. Como nos decía a menudo un querido amigo: «El cielo será el lugar más seguro y feliz para oír acerca de nuestra obra aquí abajo.» No perdamos esto de vista, y prosigamos nuestro camino con toda sencillez, acudiendo a Cristo, el Señor, para toda guía, poder y bendición. Que Su bendita aprobación sea suficiente para nosotros. Que no se nos halle mirando de reojo con la intención de conseguir la aprobación de un pobre mortal, cuyo aliento está en sus narices, ni anhelando hallar nuestros nombres en medio del reluciente registro de los grandes hombres de la época. El siervo de Cristo debe poner su mirada lejos de todas estas cosas. Su gran ocupación es obedecer. Su objetivo no debe ser hacer todo lo posible, sino simplemente hacer lo que se le ordena. Esto hace que todo sea claro y, además, hará de la Biblia algo precioso como la depositaria de la voluntad del Maestro, a la cual él debe acudir continuamente para saber lo que tiene que hacer y cómo lo debe hacer. Ni la tradición, ni la conveniencia, serán de utilidad para el siervo de Cristo. La pregunta vital es: “¿Qué dice la Escritura?” (Romanos 4:3).
Esto lo resuelve todo. No debe haber ninguna apelación respecto de una decisión de la Palabra de Dios. Cuando Dios habla, al hombre le corresponde la sumisión. De ninguna manera es esto una cuestión de obstinada adhesión a las ideas propias del hombre. Es justamente todo lo contrario. Es una adhesión reverente a la Palabra de Dios. Que el lector advierta esto claramente. Con frecuencia sucede que, cuando uno está decidido, a través de la gracia, a obrar de acuerdo con la Escritura, será declarado dogmático, intolerante e impetuoso; y, sin duda, uno tiene que velar por su temperamento, espíritu y estilo, aun cuando procure obrar de conformidad con la Palabra de Dios. Pero téngase muy presente que la obediencia a los mandamientos de Cristo es justo lo contrario de la arrogancia, del dogmatismo y de la intolerancia. No es de extrañar que, cuando un hombre consiente dócilmente en confiar su conciencia al cuidado de sus semejantes y en sujetar su inteligencia a las opiniones de los hombres, se lo considere como persona apacible, modesta y liberal; pero, no bien se someta con reverencia a la autoridad de la Santa Escritura, será tenido como alguien confiado en sí mismo, dogmático y de mentalidad estrecha. Que así sea. Viene rápidamente el tiempo en el cual la obediencia será llamada por su verdadero nombre y halle su reconocimiento y recompensa. El creyente fiel debe sentirse contento de esperar ese momento y, mientras lo aguarda, debe sentirse satisfecho de permitir que los hombres lo llamen como les plazca. “Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad” (Salmo 94:11).
El racionalismo
Pero debemos finalizar nuestro tema, por lo cual añadiremos solamente, a modo de conclusión, que existe una tercera influencia hostil contra la cual el amante de la Biblia tendrá que estar en guardia. Se trata del racionalismo o la supremacía de la razón humana. El fiel discípulo de la Palabra de Dios deberá resistir a este audaz intruso con la más firme entereza. Éste tiene la presunción de colocarse como juez de la Palabra de Dios y resolver en qué parte es digna de Dios y en qué parte no, prescribiendo límites a la inspiración. En vez de someterse con humildad a la autoridad de la Escritura, la cual se remonta de continuo a una región a la cual la pobre y ciega razón jamás la puede seguir, el racionalismo, con todo orgullo, procura hacer descender a la Escritura por debajo de Su verdadero nivel y acomodarla al de él. Si la Biblia declara algo que no concuerde aun en lo más mínimo con las conclusiones del racionalismo, entonces —se alega— tiene que tener alguna falla. Si Dios dice algo que la pobre, ciega y pervertida razón no puede conciliar con sus propias conclusiones —las cuales, nótese, las más de las veces son los absurdos más groseros— Él es excluido de su propio libro.
Y esto no lo es todo. El racionalismo nos priva de la única norma perfecta de verdad y nos conduce hacia una región en la cual prevalece la más tenebrosa incertidumbre. Procura socavar la autoridad de un libro del cual podemos creer todo y conducirnos hacia un campo de especulación en el cual no podemos estar seguros de nada. Bajo el dominio del racionalismo, el alma es como una embarcación desprendida de sus amarras de seguridad en el puerto de la revelación divina y que se verá bamboleada como un corcho sobre la turbulenta y devastadora corriente del escepticismo universal.
Ahora bien, no esperamos convencer a un consumado racionalista, aun cuando el mismo condescendiera a examinar nuestras modestas páginas, lo cual es algo muy improbable. Ni podríamos esperar ganar para nuestro modo de pensar al decidido defensor de la conveniencia, o al ardiente admirador de la tradición. Ni tenemos la competencia, ni el tiempo libre, ni el espacio para entrar en tal línea de argumento como sería necesario si fuésemos a procurar tales fines. Pero estamos deseosos de que el lector cristiano perciba, a partir de la lectura cuidadosa de este artículo, de un modo más profundo la preciosidad de su Biblia. Deseamos fervientemente que las palabras LA BIBLIA: Su suficiencia y supremacía, se graben, en amplios y profundos caracteres, en la tabla del corazón del lector (véase Proverbios 7:3).
Sentimos que tenemos un solemne deber que cumplir, en un tiempo como el presente, en el cual la superstición, la conveniencia y el racionalismo están todos en plena actividad, como tantos otros agentes del diablo, en sus esfuerzos por socavar los fundamentos de nuestra santísima fe. Ésta la debemos a aquel bendito volumen inspirado del cual hemos bebido corrientes de vida y paz para dar nuestro débil testimonio a la divinidad de cada una de sus páginas, para dar expresión, de esta forma permanente, a nuestra profunda reverencia a su autoridad y a nuestra convicción por su suficiencia divina para todas las necesidades, ya sea del creyente individualmente o de la Iglesia colectivamente.
Instamos seriamente a nuestros lectores a valorar las Santas Escrituras más que nunca, y también, en los más acuciantes términos, a que se guarden de toda influencia —sea de la tradición, de la conveniencia o del racionalismo— que tienda a debilitar su confianza en aquellos oráculos celestiales. El espíritu y los principios que hoy prevalecen hacen que sea imperioso asirnos tenazmente a la Escritura, atesorarla en nuestros corazones y sujetarnos a su santa autoridad.
¡Quiera Dios el Espíritu, el autor de la Biblia, producir en el escritor y en el lector de estas líneas un amor más ardiente por esa Biblia! Quiera Él acrecentar nuestro conocimiento práctico con su contenido y conducirnos a una sumisión más completa a sus enseñanzas en todas las cosas, para que Dios sea glorificado aún más en nosotros a través de Jesucristo nuestro Señor.
NOTAS
[1] N. del A.— El lector debe saber que la palabra vertida «perfecto» aparece únicamente aquí en todo el Nuevo Testamento. Esta palabra (en griego: αρτιος) significa «dispuesto», «completo», «bien ajustado», como un instrumento con todas sus cuerdas, una máquina con todas sus partes, un cuerpo con todos sus miembros, coyunturas, músculos y nervios. El término corriente para «perfecto» es, en griego, τελειος, el cual significa «el alcance del fin moral», en algo determinado. (The man of God — El hombre de Dios).
[2] N. del T.— Nótese que la Biblia no habla de una ballena —como alegaba este hombre— sino de “un gran pez”.
[3] N. del A.— ¡Qué modelo tenemos de esto en nuestro bendito Señor! Durante treinta años él vivió aquí abajo veladamente, siendo conocido por los hombres sólo como “el carpintero” (Marcos 6:3), pero conocido por el Padre —y ello para Su complacencia— como el Unigénito de Dios, la ofrenda de Levítico 6:19-33 enteramente quemada sobre el altar.
Ahora bien, aquellos que nos dicen estas cosas pueden ser personas muy inteligentes e instruidas, pero no tenemos ningún reparo en decirles que, a este respecto, yerran “ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mateo 22:29). Por cierto que deseamos rendir el debido respeto al saber, al genio y al talento siempre que se encuentren en su justo lugar y en su debida labor; pero, cuando hallamos a tales individuos ensalzando sus arrogantes cabezas por encima de la Palabra de Dios, cuando les hallamos sentados como jueces, mancillando y desprestigiando aquella incomparable revelación, sentimos que no les debemos el menor respeto y les tratamos ciertamente como a tantos agentes del diablo que se esfuerzan por sacudir aquellos eternos pilares sobre los cuales ha descansado siempre la fe del pueblo de Dios. No podemos oír ni por un momento a hombres —por profundos que sean sus discursos y pensamientos— que osan tratar al Libro de Dios como si fuera un libro humano y hablar de esas páginas que fueron compuestas por el Dios todosabio, todopoderoso y eterno, como si fueran producto de un mero mortal, débil y ciego.
Es importante que el lector vea claramente que los hombres o bien deben negar que la Biblia es la Palabra de Dios, o bien deben admitir su suficiencia y supremacía en todas las épocas y en todos los países, en todos los períodos y en todas las condiciones del género humano. Dios ha escrito un libro para la guía del hombre, y nosotros sostenemos que ese libro es ampliamente suficiente para ese fin, sin importar cuándo, dónde o cómo encontremos a su destinatario. “Toda la Escritura es inspirada por Dios... a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (griego: αρτιος)[1], enteramente preparado para toda buena obra” (2.ª Timoteo 3:16-17). Esto seguramente es suficiente. Ser perfecto y estar enteramente preparado debe necesariamente implicar la independencia del hombre de todos los argumentos humanos de la Filosofía y de la pretendida Ciencia.
Sabemos muy bien que al escribir así nos exponemos a la burla del instruido racionalista y del culto e ilustre filósofo. Pero no somos lo suficientemente susceptibles a sus críticas.
Admiramos en gran manera cómo una mujer piadosa —aunque, sin duda, muy ignorante— contestó a un hombre erudito que estaba intentando hacerle ver que el escritor inspirado había cometido un error al afirmar que Jonás estuvo en el vientre de una ballena[2]. Él le aseguraba que tal cosa no podría ser posible, ya que la historia natural de la ballena demuestra que ella no podría tragar algo tan grande. «Bueno —dijo la mujer— yo no conozco demasiado acerca de Historia Natural, pero sé esto: si la Biblia me dijera que Jonás se tragó el gran pez, yo le creería.» Ahora bien, es posible que muchos piensen que esta pobre mujer se hallaba bajo la influencia de la ignorancia y de la ciega credulidad; pero, por nuestra parte, preferiríamos ser la mujer ignorante que confiaba en la Palabra de Dios antes que el instruido racionalista que trataba de menoscabar la autoridad de esta última. No tenemos la menor duda en cuanto a quién se hallaba en la posición correcta.
Pero no vaya a suponerse que preferimos la ignorancia al saber. Ninguno se imagine que menospreciamos los descubrimientos de la Ciencia o que tratamos con desdén los logros de la sana Filosofía. Lejos de ello. Les brindamos el mayor respeto en su propia esfera. No podríamos expresar cuánto apreciamos la labor de aquellos hombres versados que dedicaron sus energías al trabajo de desbrozar el texto sagrado de los diversos errores y alteraciones que, a través de los siglos, se habían deslizado en él, a causa del descuido y la flaqueza de los copistas, de lo cual el astuto y maligno enemigo supo sacar provecho. Todo esfuerzo realizado con miras a preservar, desarrollar, ilustrar y dar vigor a las preciosas verdades de la Escritura lo estimamos en muy alto grado; pero, por otro lado, cuando hallamos a hombres que hacen uso de su sabiduría, de su ciencia y de su filosofía con el objeto de socavar el sagrado edificio de la revelación divina, creemos que es nuestro deber alzar nuestras voces de la manera más fuerte y clara contra ellos y advertir al lector, muy solemnemente, contra la funesta influencia de tales individuos.
Creemos que la Biblia, tal como está escrita en las lenguas originales —hebreo y griego—, es la Palabra misma del sabio y único Dios verdadero, para quien un día es como mil años y mil años como un día, quien vio el fin desde el principio, y no sólo el fin, sino todos los períodos del camino. Sería, pues, una positiva blasfemia afirmar que «hemos llegado a una etapa de nuestra carrera en la cual la Biblia ya no es suficiente», o que «estamos obligados a seguir un rumbo fuera de sus límites para hallar una guía e instrucción amplias para el tiempo actual y para cada momento de nuestro peregrinaje terrenal». La Biblia es un mapa perfecto en el cual cada exigencia del navegante cristiano ha sido prevista. Cada roca, cada banco de arena, cada escollo, cada cabo, cada isla, han sido cuidadosamente asentados. Todas las necesidades de la Iglesia de Dios para todos aquellos que la conforman, han sido plenamente provistas. ¿Cómo podría ser de otro modo si admitimos que la Biblia es la Palabra de Dios? ¿Podría la mente de Dios haber proyectado o su dedo haber trazado un mapa imperfecto? ¡Imposible! O bien debemos negar la divinidad, o bien admitir la suficiencia del «Libro». Nos aferramos tenazmente a la segunda opción. No existe término medio entre estas dos posibilidades. Si el libro es incompleto, no puede ser de Dios; si es de Dios, debe ser perfecto. Pero si nos vemos obligados a recurrir a otras fuentes para guía e instrucción referente a la Iglesia de Dios y a aquellos que la conforman —cualesquiera sean sus lugares— entonces la Biblia es incompleta y, por ende, no puede ser de Dios en modo alguno.
La tradición
Querido lector, ¿qué debemos hacer entonces? ¿Adónde debemos recurrir? Si la Biblia no es el manual divino y, por tanto, no es plenamente suficiente, ¿qué queda? Algunos nos sugerirán que recurramos a la tradición. ¡Ay, qué guía miserable! Tan pronto como nos hayamos internado en el amplio campo de la tradición, nuestros oídos se verán sobresaltados por causa de diez mil extraños y discordantes sonidos. Puede ser que nos encontremos con una tradición que parezca muy auténtica, muy venerable, digna de todo respeto y confianza y nos encomendemos así a su guía; pero, no bien lo hagamos, otra tradición se cruzará por nuestro camino reclamando con fuerza nuestra atención y conduciéndonos en una dirección totalmente opuesta. Así sucede con la tradición. La mente se aturde y uno se acuerda del alboroto en Éfeso, respecto del cual leemos que “unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia estaba confusa” (Hechos 19:32). El caso es que necesitamos una norma perfecta, y esto sólo puede hallarse en una revelación divina, la cual, como lo creemos, debe ser hallada en las páginas de nuestra tan preciosa Biblia. ¡Qué tesoro! ¡Cómo debemos bendecir a Dios por este don! ¡Cómo debemos alabar su nombre por su gran misericordia, la que no dejó a su Iglesia pendiente de la voluble tradición humana, sino de la segura luz divina! No necesitamos que la tradición asista la revelación, sino más bien utilizamos esta última para poner a prueba a aquélla. Darle lugar a la tradición humana para que acuda en auxilio de la revelación divina, es lo mismo que si prendiéramos una débil vela con el objeto de ayudar a los potentes rayos solares del mediodía.
La conveniencia
Pero existe aún otro muy engañoso y peligroso recurso presentado por el enemigo de la Biblia y, lamentablemente, aceptado por miles de integrantes del pueblo de Dios. Se trata de la conveniencia o del muy atractivo argumento de hacer todo el bien que podamos, sin prestar la debida atención a la manera en que hacemos tal bien. El árbol de la conveniencia es un árbol muy extendido, el cual produce los más atractivos frutos. Pero, ¡ah, querido lector, recuerde que esos frutos se sentirán amargos como el ajenjo al final! Sin duda, hacer todo el bien que podamos es algo bueno, pero reparemos con cuidado de qué manera lo hacemos. No nos engañemos a nosotros mismos por la vana ilusión de que Dios aceptará alguna vez servicios basados en una positiva desobediencia a su palabra. “Mi ofrenda a Dios”, decían los antiguos, a la vez que pasaban por alto descaradamente el claro mandamiento de Dios, como si Él fuese a sentir agrado en una ofrenda presentada de acuerdo con tal principio. Hay una íntima relación entre el viejo “Corbán” y la moderna «conveniencia», pues “nada hay nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). La solemne responsabilidad de obedecer la Palabra de Dios era evadida mediante el plausible pretexto de “es Corbán”, o “mi ofrenda a Dios” (Marcos 7:7-13).
Así sucedió antiguamente. El “Corbán” de los antiguos justificó —o procuró justificar— un sinnúmero de transgresiones a la ley de Dios; y la «conveniencia» de nuestros tiempos seduce a otros tantos para que traspasen el límite trazado por revelación divina.
Ahora bien, reconocemos totalmente que la conveniencia ofrece los atractivos más codiciables. Parece algo muy placentero hacer mucho bien, lograr los fines de una benevolencia totalmente desinteresada, lograr resultados tangibles. No sería asunto fácil, por cierto, estimar debidamente las atrapantes influencias de tales cosas o la inmensa dificultad de arrojarlas por la borda. ¿Nunca nos hemos visto tentados, mientras nos manteníamos sobre la estrecha senda de la obediencia, a contemplar fuera de ella los brillantes campos de la conveniencia, a uno y otro lado, y exclamar: «¡Ay, estoy sacrificando mi utilidad por una idea!»? Sin duda; pero entonces, ¿qué ocurriría si tuviésemos un fundamento para esa «idea», así como lo tenemos para las doctrinas fundamentales de la salvación? La pregunta es: ¿Cuál es la idea? ¿Está ella basada sobre “así ha dicho el Señor”? (Amós 5:16). Si es así, entonces aferrémonos a ella tenazmente aunque diez mil partidarios de la conveniencia estuvieren profiriendo contra nosotros el penoso cargo de ciego fanatismo. Hay un inmenso poder en la respuesta breve pero tajante dada a Saúl: “¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1.º Samuel 15:22). La palabra de Saúl fue sacrificios, en cambio la de Samuel fue obediencia. Sin duda el balido de las ovejas y el bramido de los bueyes eran apasionantes y llamativos. Ellos serían considerados como pruebas sustanciales de que algo estaba siendo hecho; mientras que, por otro lado, la senda de la obediencia parecía estrecha, silenciosa, solitaria e infructuosa. Pero, ¡qué penetrantes aquellas palabras de Samuel: “El obedecer es mejor que los sacrificios”! ¡Qué victoriosa respuesta a los más elocuentes defensores de la conveniencia! Palabras concluyentes, de lo más convincentes, las cuales nos enseñan que es mejor mantenerse firme como una estatua de mármol sobre la senda de la obediencia que lograr los fines más deseables mediante la transgresión de un claro precepto de la Palabra de Dios.
Pero nadie vaya a suponer que uno debe ser como una estatua en aquella senda de la obediencia. Lejos de ello. Hay servicios preciosos y extraordinarios para ser realizados por los obedientes, servicios que sólo pueden ser desempeñados por hombres así y que deben toda su preciosidad al hecho de ser fruto de la simple obediencia[3]. Ciertamente, esos servicios bien pueden no hallar lugar en el registro público de la ocupada y agitada actividad del hombre; pero ellos están registrados en lo alto y serán publicados a su debido tiempo. Como nos decía a menudo un querido amigo: «El cielo será el lugar más seguro y feliz para oír acerca de nuestra obra aquí abajo.» No perdamos esto de vista, y prosigamos nuestro camino con toda sencillez, acudiendo a Cristo, el Señor, para toda guía, poder y bendición. Que Su bendita aprobación sea suficiente para nosotros. Que no se nos halle mirando de reojo con la intención de conseguir la aprobación de un pobre mortal, cuyo aliento está en sus narices, ni anhelando hallar nuestros nombres en medio del reluciente registro de los grandes hombres de la época. El siervo de Cristo debe poner su mirada lejos de todas estas cosas. Su gran ocupación es obedecer. Su objetivo no debe ser hacer todo lo posible, sino simplemente hacer lo que se le ordena. Esto hace que todo sea claro y, además, hará de la Biblia algo precioso como la depositaria de la voluntad del Maestro, a la cual él debe acudir continuamente para saber lo que tiene que hacer y cómo lo debe hacer. Ni la tradición, ni la conveniencia, serán de utilidad para el siervo de Cristo. La pregunta vital es: “¿Qué dice la Escritura?” (Romanos 4:3).
Esto lo resuelve todo. No debe haber ninguna apelación respecto de una decisión de la Palabra de Dios. Cuando Dios habla, al hombre le corresponde la sumisión. De ninguna manera es esto una cuestión de obstinada adhesión a las ideas propias del hombre. Es justamente todo lo contrario. Es una adhesión reverente a la Palabra de Dios. Que el lector advierta esto claramente. Con frecuencia sucede que, cuando uno está decidido, a través de la gracia, a obrar de acuerdo con la Escritura, será declarado dogmático, intolerante e impetuoso; y, sin duda, uno tiene que velar por su temperamento, espíritu y estilo, aun cuando procure obrar de conformidad con la Palabra de Dios. Pero téngase muy presente que la obediencia a los mandamientos de Cristo es justo lo contrario de la arrogancia, del dogmatismo y de la intolerancia. No es de extrañar que, cuando un hombre consiente dócilmente en confiar su conciencia al cuidado de sus semejantes y en sujetar su inteligencia a las opiniones de los hombres, se lo considere como persona apacible, modesta y liberal; pero, no bien se someta con reverencia a la autoridad de la Santa Escritura, será tenido como alguien confiado en sí mismo, dogmático y de mentalidad estrecha. Que así sea. Viene rápidamente el tiempo en el cual la obediencia será llamada por su verdadero nombre y halle su reconocimiento y recompensa. El creyente fiel debe sentirse contento de esperar ese momento y, mientras lo aguarda, debe sentirse satisfecho de permitir que los hombres lo llamen como les plazca. “Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad” (Salmo 94:11).
El racionalismo
Pero debemos finalizar nuestro tema, por lo cual añadiremos solamente, a modo de conclusión, que existe una tercera influencia hostil contra la cual el amante de la Biblia tendrá que estar en guardia. Se trata del racionalismo o la supremacía de la razón humana. El fiel discípulo de la Palabra de Dios deberá resistir a este audaz intruso con la más firme entereza. Éste tiene la presunción de colocarse como juez de la Palabra de Dios y resolver en qué parte es digna de Dios y en qué parte no, prescribiendo límites a la inspiración. En vez de someterse con humildad a la autoridad de la Escritura, la cual se remonta de continuo a una región a la cual la pobre y ciega razón jamás la puede seguir, el racionalismo, con todo orgullo, procura hacer descender a la Escritura por debajo de Su verdadero nivel y acomodarla al de él. Si la Biblia declara algo que no concuerde aun en lo más mínimo con las conclusiones del racionalismo, entonces —se alega— tiene que tener alguna falla. Si Dios dice algo que la pobre, ciega y pervertida razón no puede conciliar con sus propias conclusiones —las cuales, nótese, las más de las veces son los absurdos más groseros— Él es excluido de su propio libro.
Y esto no lo es todo. El racionalismo nos priva de la única norma perfecta de verdad y nos conduce hacia una región en la cual prevalece la más tenebrosa incertidumbre. Procura socavar la autoridad de un libro del cual podemos creer todo y conducirnos hacia un campo de especulación en el cual no podemos estar seguros de nada. Bajo el dominio del racionalismo, el alma es como una embarcación desprendida de sus amarras de seguridad en el puerto de la revelación divina y que se verá bamboleada como un corcho sobre la turbulenta y devastadora corriente del escepticismo universal.
Ahora bien, no esperamos convencer a un consumado racionalista, aun cuando el mismo condescendiera a examinar nuestras modestas páginas, lo cual es algo muy improbable. Ni podríamos esperar ganar para nuestro modo de pensar al decidido defensor de la conveniencia, o al ardiente admirador de la tradición. Ni tenemos la competencia, ni el tiempo libre, ni el espacio para entrar en tal línea de argumento como sería necesario si fuésemos a procurar tales fines. Pero estamos deseosos de que el lector cristiano perciba, a partir de la lectura cuidadosa de este artículo, de un modo más profundo la preciosidad de su Biblia. Deseamos fervientemente que las palabras LA BIBLIA: Su suficiencia y supremacía, se graben, en amplios y profundos caracteres, en la tabla del corazón del lector (véase Proverbios 7:3).
Sentimos que tenemos un solemne deber que cumplir, en un tiempo como el presente, en el cual la superstición, la conveniencia y el racionalismo están todos en plena actividad, como tantos otros agentes del diablo, en sus esfuerzos por socavar los fundamentos de nuestra santísima fe. Ésta la debemos a aquel bendito volumen inspirado del cual hemos bebido corrientes de vida y paz para dar nuestro débil testimonio a la divinidad de cada una de sus páginas, para dar expresión, de esta forma permanente, a nuestra profunda reverencia a su autoridad y a nuestra convicción por su suficiencia divina para todas las necesidades, ya sea del creyente individualmente o de la Iglesia colectivamente.
Instamos seriamente a nuestros lectores a valorar las Santas Escrituras más que nunca, y también, en los más acuciantes términos, a que se guarden de toda influencia —sea de la tradición, de la conveniencia o del racionalismo— que tienda a debilitar su confianza en aquellos oráculos celestiales. El espíritu y los principios que hoy prevalecen hacen que sea imperioso asirnos tenazmente a la Escritura, atesorarla en nuestros corazones y sujetarnos a su santa autoridad.
¡Quiera Dios el Espíritu, el autor de la Biblia, producir en el escritor y en el lector de estas líneas un amor más ardiente por esa Biblia! Quiera Él acrecentar nuestro conocimiento práctico con su contenido y conducirnos a una sumisión más completa a sus enseñanzas en todas las cosas, para que Dios sea glorificado aún más en nosotros a través de Jesucristo nuestro Señor.
NOTAS
[1] N. del A.— El lector debe saber que la palabra vertida «perfecto» aparece únicamente aquí en todo el Nuevo Testamento. Esta palabra (en griego: αρτιος) significa «dispuesto», «completo», «bien ajustado», como un instrumento con todas sus cuerdas, una máquina con todas sus partes, un cuerpo con todos sus miembros, coyunturas, músculos y nervios. El término corriente para «perfecto» es, en griego, τελειος, el cual significa «el alcance del fin moral», en algo determinado. (The man of God — El hombre de Dios).
[2] N. del T.— Nótese que la Biblia no habla de una ballena —como alegaba este hombre— sino de “un gran pez”.
[3] N. del A.— ¡Qué modelo tenemos de esto en nuestro bendito Señor! Durante treinta años él vivió aquí abajo veladamente, siendo conocido por los hombres sólo como “el carpintero” (Marcos 6:3), pero conocido por el Padre —y ello para Su complacencia— como el Unigénito de Dios, la ofrenda de Levítico 6:19-33 enteramente quemada sobre el altar.
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Caminante
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lunes, febrero 04, 2013
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Etiquetas:
BIBLIA,
infalibilidad,
verdad
martes, 22 de enero de 2013
La Fe
El Fruto del Espíritu: La Fe
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” Gálatas 5:22.23
Fidelidad es la traducción exacta de la palabra griega para “fe” en Gálatas 5:22. A veces asumimos que la palabra “fe” siempre significa confianza o creencia, pero en este contexto, la traducción exacta es “lealtad”. Esta lealtad denota fidelidad , una devoción fiel a nuestras obligaciones, especialmente para con otras personas. Sinónimos de esta palabra son fieles, confiables.
Mi Fidelidad.
a. A Dios. Daniel 1:1-9, Dn. 6:4
• A Su Palabra. Dn.1:8, Salmos 119:11
• A la Oración. Dn.2:18, 28, 1 Tes.5:17
• A tenerle en 1° lugar. Dn. 3:14.18. ¡¡Cuantos hay que han dado su vida por ser fieles al Señor, siendo mártires de la fe!!. Si le tengo en 1° lugar tendré fidelidad en buscar la santidad en mi vida.
b. A los Demás. Si soy fiel a Dios seré fiel también a los demás
• Amigos. Buscando bendecir y ser bendecido Prov.17:17
• Flia. Esposo. Fiel a mi compromiso
• Hnos. en Cristo. Lealtad y cuidado en lo que hablo Efesios 4:15
• Iglesia. Cumplir aquello que me ha sido encomendado. Heb.10:25
La Fidelidad de Dios
En nuestro mundo cambiante, siempre podemos depender de nuestro Dios inmutable, que no cambia, que es fiel.
Aunque a veces nos falla la fe y cuestionamos el amor de Dios por nosotros, Él sigue siendo fiel. Aún cuando dudamos de sus promesas o no nos sentimos cerca de Él u optamos por pecar, su fidelidad aún alcanza hasta las nubes. Salmos 36:5, Sl.119:90
Podemos estar seguros que Dios hará lo que dijo que haría. 1 Tes.5:24, 2 Tes,3:3. La fidelidad de Dios es s ólida. Sus promesas están respaldadas por su carácter. 2 Tm.2:13
a. No nos permite ser tentados más allá de lo que somos capaces de soportar – 1 Cor 10:13
b. Contesta nuestras oraciones. Sl. 143:1
c. Nos protege del mal – 2 Tes 3:3
d. Completa Su obra de salvación en nosotros – 2 Tes 3:3
¿No es maravilloso que sepamos que Dios puede ser confiable en estas y en muchas otras formas?
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” Gálatas 5:22.23
Fidelidad es la traducción exacta de la palabra griega para “fe” en Gálatas 5:22. A veces asumimos que la palabra “fe” siempre significa confianza o creencia, pero en este contexto, la traducción exacta es “lealtad”. Esta lealtad denota fidelidad , una devoción fiel a nuestras obligaciones, especialmente para con otras personas. Sinónimos de esta palabra son fieles, confiables.
Mi Fidelidad.
a. A Dios. Daniel 1:1-9, Dn. 6:4
• A Su Palabra. Dn.1:8, Salmos 119:11
• A la Oración. Dn.2:18, 28, 1 Tes.5:17
• A tenerle en 1° lugar. Dn. 3:14.18. ¡¡Cuantos hay que han dado su vida por ser fieles al Señor, siendo mártires de la fe!!. Si le tengo en 1° lugar tendré fidelidad en buscar la santidad en mi vida.
b. A los Demás. Si soy fiel a Dios seré fiel también a los demás
• Amigos. Buscando bendecir y ser bendecido Prov.17:17
• Flia. Esposo. Fiel a mi compromiso
• Hnos. en Cristo. Lealtad y cuidado en lo que hablo Efesios 4:15
• Iglesia. Cumplir aquello que me ha sido encomendado. Heb.10:25
La Fidelidad de Dios
En nuestro mundo cambiante, siempre podemos depender de nuestro Dios inmutable, que no cambia, que es fiel.
Aunque a veces nos falla la fe y cuestionamos el amor de Dios por nosotros, Él sigue siendo fiel. Aún cuando dudamos de sus promesas o no nos sentimos cerca de Él u optamos por pecar, su fidelidad aún alcanza hasta las nubes. Salmos 36:5, Sl.119:90
Podemos estar seguros que Dios hará lo que dijo que haría. 1 Tes.5:24, 2 Tes,3:3. La fidelidad de Dios es s ólida. Sus promesas están respaldadas por su carácter. 2 Tm.2:13
a. No nos permite ser tentados más allá de lo que somos capaces de soportar – 1 Cor 10:13
b. Contesta nuestras oraciones. Sl. 143:1
c. Nos protege del mal – 2 Tes 3:3
d. Completa Su obra de salvación en nosotros – 2 Tes 3:3
¿No es maravilloso que sepamos que Dios puede ser confiable en estas y en muchas otras formas?
martes, 15 de enero de 2013
POR SUS FRUTOS SE CONOCERÁN
Jesús nos dijo “Así que por sus frutos los conocerán.” El Señor hablaba de cómo podrían reconocerse a los verdaderos discípulos y también a los falsos discípulos. En los temas anteriores vimos cómo los verdaderos creyentes comienzan a serlo con un verdadero arrepentimiento, un giro de 180 grados en forma de vivir. Como dijo el Apóstol Pablo, “las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas.” La fe salvadora produce inevitablemente frutos de la nueva naturaleza. Vamos a estudiar el pasaje de Mateo 7:13-20 en detalle.
“Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición (destrucción), y muchos son los que entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mat 7:13-14)
Aquí vemos dos antítesis: Una puerta angosta y una puerta ancha; y un camino angosto y un camino ancho. Ambas son metáforas que nos hablan del caminar de las personas. El camino ancho es muy fácil de caminar… uno se puede decir a si mismo: el camino ancho no es tan malo, todo el mundo anda por él, todos hacen lo mismo. Hay personas que, aunque van a la iglesia, o incluso usan el púlpito, van por el camino ancho. Mientras, quienes van por el camino angosto encuentran que éste se vuelve cada día más angosto.
Tus hechos hablan tan fuerte, que no se escucha lo que dices.
Como dice el refrán: “Tus hechos hablan tan fuerte, que no se escucha lo que dices.”
“Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. (Mat 7:15)
Jesús habla aquí sobre la existencia de ministros falsos. ¡Hay lobos entre las ovejas! Cuidémonos de ellos.
“Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? (Mat 7:16)
Las evidencias externas hablan de la experiencia interna.
“Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. “Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. (Mat 7:17-18)
El buen árbol es una forma metafórica de referirse al genuino Cristiano. El árbol malo es una metáfora del que dice ser Cristiano, pero no lo es. ¿Y cuáles serán los frutos malos y los frutos buenos? Pablo lo explica claramente en su carta a los Gálatas:
Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, herejías, envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales les advierto, como ya se lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. (Gal 5:19-23)
Notemos cómo todos los árboles dan fruto. Según Jesús en la Parábola del Sembrador, hay algunos que rinden fruto en diferentes cantidades: 30, 60 o hasta 100 veces. Esto nos habla de que algunos Cristianos van a dar más frutos que otros.
El original para la palabra “dar” es el griego “poiéo” que significa hacer cosas, practicar. Esto nos habla de que no se trata de un “fruto invisible”, sino uno que consiste en cosas visibles, tangibles. El nacido de nuevo no puede practicar el pecado (más sobre eso abajo). El árbol malo, el falso Cristiano, puede simular el fruto del bueno, pero su fruto no es genuino. Allí es donde se cumple lo que dijo Juan: “salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros” (1Jn 2:19). ¿Habrá pastores o ministros que no han nacido de nuevo? ¡Claro que sí!
“Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. “Así que, por sus frutos los conocerán. “No todo el que Me dice: ‘Señor, Señor,’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos. (Mat 7:19-21)
Esto es serio, porque de esto depende tu eternidad. La santificación es el fruto que se espera de nosotros (Rom 6:22).
Los que profesan ser y no son.
“Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?’ “Entonces les declararé: ‘Jamás los conocí; APARTENSE DE MI, LOS QUE PRACTICAN LA INIQUIDAD.’ (Mat 7:22-23)
Profetizamos: Aquí el Señor se refiere claramente a los que profesan ser Cristianos, pero no lo son. La palabra que se usó para “profetizamos” no es la que se usa para hablar del don de profecía, sino que significa aquí “hablar el mensaje de Dios.” Es decir, hay quienes desde un púlpito hablan las palabras de Dios, pero no las viven.
Demonios: Aquí dice que los falsos maestros aún expulsan demonios, pero que no conocen a Jesús. Dejemos claro que los demonios son expulsados por el poder del nombre de Jesús, pero expulsarlos no es evidencia de la santificación del que ora. Aún Judas expulsó demonios (cuando fueron enviados de dos en dos), pero es claro que nunca fue un verdadero discípulo de Cristo.
Milagros: Por último Jesús afirma que algunos aún hicieron milagros, pero no conocieron a Jesús. ¿Un milagro garantiza que el sanado y el que oró son Cristianos? ¡No! Algunas personas son engañadas porque piensan que un milagro o un prodigio pueden avalar a los involucrados, pero no es así.
Policías y Médicos Falsos
Para entenderlo mejor pensemos en el siguiente ejemplo: cualquier persona sin entrenamiento, preparación o autorización puede hacerse pasar por policía, o por médico, y ejercer el oficio falsificando un uniforme o una credencial. Muchos pueden ser engañados, otros pueden haber recibido un beneficio de ellos, algunos más pueden incluso haber sido curados, pero los falsos no dejan de serlo por ello. Aquí Jesús les dice “nunca los conocí”, al igual que el falso no podría entrar en el cuartel de policías. 2 Tim 2:19 dice que “El Señor conoce a los que son Suyos“.
“Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición (destrucción), y muchos son los que entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mat 7:13-14)
Aquí vemos dos antítesis: Una puerta angosta y una puerta ancha; y un camino angosto y un camino ancho. Ambas son metáforas que nos hablan del caminar de las personas. El camino ancho es muy fácil de caminar… uno se puede decir a si mismo: el camino ancho no es tan malo, todo el mundo anda por él, todos hacen lo mismo. Hay personas que, aunque van a la iglesia, o incluso usan el púlpito, van por el camino ancho. Mientras, quienes van por el camino angosto encuentran que éste se vuelve cada día más angosto.
Tus hechos hablan tan fuerte, que no se escucha lo que dices.
Como dice el refrán: “Tus hechos hablan tan fuerte, que no se escucha lo que dices.”
“Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. (Mat 7:15)
Jesús habla aquí sobre la existencia de ministros falsos. ¡Hay lobos entre las ovejas! Cuidémonos de ellos.
“Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? (Mat 7:16)
Las evidencias externas hablan de la experiencia interna.
“Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. “Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. (Mat 7:17-18)
El buen árbol es una forma metafórica de referirse al genuino Cristiano. El árbol malo es una metáfora del que dice ser Cristiano, pero no lo es. ¿Y cuáles serán los frutos malos y los frutos buenos? Pablo lo explica claramente en su carta a los Gálatas:
Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, herejías, envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales les advierto, como ya se lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. (Gal 5:19-23)
Notemos cómo todos los árboles dan fruto. Según Jesús en la Parábola del Sembrador, hay algunos que rinden fruto en diferentes cantidades: 30, 60 o hasta 100 veces. Esto nos habla de que algunos Cristianos van a dar más frutos que otros.
El original para la palabra “dar” es el griego “poiéo” que significa hacer cosas, practicar. Esto nos habla de que no se trata de un “fruto invisible”, sino uno que consiste en cosas visibles, tangibles. El nacido de nuevo no puede practicar el pecado (más sobre eso abajo). El árbol malo, el falso Cristiano, puede simular el fruto del bueno, pero su fruto no es genuino. Allí es donde se cumple lo que dijo Juan: “salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros” (1Jn 2:19). ¿Habrá pastores o ministros que no han nacido de nuevo? ¡Claro que sí!
“Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. “Así que, por sus frutos los conocerán. “No todo el que Me dice: ‘Señor, Señor,’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos. (Mat 7:19-21)
Esto es serio, porque de esto depende tu eternidad. La santificación es el fruto que se espera de nosotros (Rom 6:22).
Los que profesan ser y no son.
“Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?’ “Entonces les declararé: ‘Jamás los conocí; APARTENSE DE MI, LOS QUE PRACTICAN LA INIQUIDAD.’ (Mat 7:22-23)
Profetizamos: Aquí el Señor se refiere claramente a los que profesan ser Cristianos, pero no lo son. La palabra que se usó para “profetizamos” no es la que se usa para hablar del don de profecía, sino que significa aquí “hablar el mensaje de Dios.” Es decir, hay quienes desde un púlpito hablan las palabras de Dios, pero no las viven.
Demonios: Aquí dice que los falsos maestros aún expulsan demonios, pero que no conocen a Jesús. Dejemos claro que los demonios son expulsados por el poder del nombre de Jesús, pero expulsarlos no es evidencia de la santificación del que ora. Aún Judas expulsó demonios (cuando fueron enviados de dos en dos), pero es claro que nunca fue un verdadero discípulo de Cristo.
Milagros: Por último Jesús afirma que algunos aún hicieron milagros, pero no conocieron a Jesús. ¿Un milagro garantiza que el sanado y el que oró son Cristianos? ¡No! Algunas personas son engañadas porque piensan que un milagro o un prodigio pueden avalar a los involucrados, pero no es así.
Policías y Médicos Falsos
Para entenderlo mejor pensemos en el siguiente ejemplo: cualquier persona sin entrenamiento, preparación o autorización puede hacerse pasar por policía, o por médico, y ejercer el oficio falsificando un uniforme o una credencial. Muchos pueden ser engañados, otros pueden haber recibido un beneficio de ellos, algunos más pueden incluso haber sido curados, pero los falsos no dejan de serlo por ello. Aquí Jesús les dice “nunca los conocí”, al igual que el falso no podría entrar en el cuartel de policías. 2 Tim 2:19 dice que “El Señor conoce a los que son Suyos“.
viernes, 21 de diciembre de 2012
¿EXISTE DIOS?
Con el surgimiento del Nuevo Ateísmo, el escepticismo dentro de las sociedades modernas y la campaña en contra de la religión y el cristianismo en las Universidades, la pregunta sobre la existencia de un Dios se ha vuelto un tema que ha crecido y crecido en este ultimo tiempo, tanto que se ha convertido en una pregunta real para aquellos que meditan en la existencia de un Ser Supremo, y esta duda amerita una respuesta. Pero, ¿Será posible que exista un ser inmaterial que trasciende todo lo que existe? ¿Será posible que Dios exista? ¿O simplemente Dios es una invención humana? ¿Qué evidencias hay para afirmar que Dios existe?
En esencia, la pregunta es… ¿Existe Dios?
Cuando se plantean este tipo de preguntas, siempre surgen los argumentos que intentan desaprobar la existencia de Dios. Objeciones cómo, ¿si en verdad Dios existe por qué existe la maldad? ó ‘Dios no puede existir porque si existiera hubiera pruebas’. Bueno, en realidad, la mayoría de las personas nunca han pensado muy detenidamente sobre las objeciones que se han levantado en contra de la existencia de Dios.
En realidad, existen muchas características positivas sobre nuestro universo y nuestra realidad, que conocemos que son científicamente incontrovertibles e inobjetables que terminan por inclinar la balanza hacia la existencia de Dios, aunque por motivos de espacio discutiremos sólo cuatro de ellas.
1. El Universo tuvo un principio.
Hoy en día es mundialmente aceptado el hecho de que el universo no es eterno ni infinito, sino que tuvo un principio y por lo tanto (cómo la nada no produce nada) tuvo que haber tenido un ‘Agente Causal’.
Este Agente Causal es lo que se necesita para que esa chispa resultara en el Big-Bang y en la creación del universo como hoy lo conocemos. Cómo el universo y nuestra realidad y todas la leyes naturales que existen, el tiempo, espacio y materia, todos fueron creados al momento del Big-Bang, entonces este Agente Causal debe, obligatoriamente, encontrarse fuera del tiempo, espacio y materia, y por lo mismo no esta limitado a ellas.Para que algo pase de un estado de no-existencia, a un estado de existencia tiene que haber habido una decisión, por lo tanto este Agente Causal debe ser capaz de tomar decisiones, y cómo solo los seres personales (con razonamiento) pueden tomar decisiones, este Agente Causal debe ser un Ser Personal, Eterno, Auto-Existente, Auto-Suficiente, Inmaterial e Inteligente.
2. La Fina Configuración del Cosmos (The Fine Tuning of the Cosmos)
Mientras más conocemos a través de la ciencia, más nos impresionamos del universo. En realidad, con los últimos avances en la ciencia moderna ha venido también un gran asombro sobre lo bien configurado, detallado, organizado y arreglado está el universo que nos contiene, inclusive mucho más organizado y preparado sólo para albergar vida en nuestro planeta de lo que alguna vez pudimos imaginar. Tanto así, que científicos cómo Lawrence Joseph Henderson, Fred Hoyle, Robert H. Dicke, entre otros, concuerdan que existen características, leyes y propiedades del universo que necesitan estar tan perfectamente configuradas para la vida, lo que hace prácticamente imposible que este universo haya venido a existir sin ayuda de una Inteligencia o un Ser Inteligente que lo haya configurado, es decir que haya venido a existir por pura casualidad.
3. El Origen de la Vida
El origen de la vida mísma es una de las características de este universo que se inclina a la existencia de un Ser capaz de darla y producirla.
Primero, es un hecho científico que el originar vida requiere un cierto grado de complejidad, estructura y diseño. Y en último, requiere tanta complejidad, estructura y diseño, que la idea de la generación espontánea moderna (que la vida se produjo de materia sin vida) se queda muy corta en explicar.
Segundo, la probabilidad de formar una proteína simple adecuada para la vida, o una célula con sus cadenas de ADN, sólo con procesos naturales al azar y sin la intervención de una Inteligencia o Ser Inteligente, es prácticamente imposible. Y mientras más avanza la ciencia, más nos damos cuenta de la complejidad que existe para producir y sustentar la vida.
4. La Información
Existe un grado notable de información contenida en la naturaleza y en la vida misma. Tomemos cómo muestra el código genético, el ADN contenido en las células de todo ser viviente. En cada una de los trillones de células contenidas en nuestros cuerpos existe al menos 6 pies de información genética, que contiene lo equivalente a la información contenida en muchos-muchos tomos de la Enciclopedia Británica.
Cada célula es rica en información, y la información por sí misma no se crea con fuerzas naturales y no puede ser reducida a materia y energía, sino que trasciende los medios que la contienen. Nosotros conocemos lo que es la información y a qué se parece, sabemos que requiere intencionalidad y significado, y conocemos que la información en el ADN es cómo un lenguaje que representa acciones muy físicas y reales. Es como la información de un lenguaje que consiste en un alfabeto, palabras, sintaxis o gramática, intencionalidad y significado. Es un código programado en las células que apunta a la existencia de un programador. La información no se produce por fuerzas naturales, la información sólo puede provenir y originarse en la mente de un Ser Inteligente.
En conclusión, estos cuatro conjuntos de evidencia y características científicas sobre el universo terminan por apuntar a la existencia de un Ser Inteligente, Eterno, Auto-Sustentable, Auto-Existente, Inmaterial y Personal, tál como se le describe al Dios de la Biblia, y que se revela así mismo por medio de la evidencia de sus obras en la naturaleza y en el universo que nos rodea. Al final, para tristeza de algunos y felicidad de otros, esté versículo termina por cobrar demasiado sentido:
“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” – Romanos 1:20
Por:
Juan Francisco Mellado
Templo Calvario
En esencia, la pregunta es… ¿Existe Dios?
Cuando se plantean este tipo de preguntas, siempre surgen los argumentos que intentan desaprobar la existencia de Dios. Objeciones cómo, ¿si en verdad Dios existe por qué existe la maldad? ó ‘Dios no puede existir porque si existiera hubiera pruebas’. Bueno, en realidad, la mayoría de las personas nunca han pensado muy detenidamente sobre las objeciones que se han levantado en contra de la existencia de Dios.
En realidad, existen muchas características positivas sobre nuestro universo y nuestra realidad, que conocemos que son científicamente incontrovertibles e inobjetables que terminan por inclinar la balanza hacia la existencia de Dios, aunque por motivos de espacio discutiremos sólo cuatro de ellas.
1. El Universo tuvo un principio.
Hoy en día es mundialmente aceptado el hecho de que el universo no es eterno ni infinito, sino que tuvo un principio y por lo tanto (cómo la nada no produce nada) tuvo que haber tenido un ‘Agente Causal’.
Este Agente Causal es lo que se necesita para que esa chispa resultara en el Big-Bang y en la creación del universo como hoy lo conocemos. Cómo el universo y nuestra realidad y todas la leyes naturales que existen, el tiempo, espacio y materia, todos fueron creados al momento del Big-Bang, entonces este Agente Causal debe, obligatoriamente, encontrarse fuera del tiempo, espacio y materia, y por lo mismo no esta limitado a ellas.Para que algo pase de un estado de no-existencia, a un estado de existencia tiene que haber habido una decisión, por lo tanto este Agente Causal debe ser capaz de tomar decisiones, y cómo solo los seres personales (con razonamiento) pueden tomar decisiones, este Agente Causal debe ser un Ser Personal, Eterno, Auto-Existente, Auto-Suficiente, Inmaterial e Inteligente.
2. La Fina Configuración del Cosmos (The Fine Tuning of the Cosmos)
Mientras más conocemos a través de la ciencia, más nos impresionamos del universo. En realidad, con los últimos avances en la ciencia moderna ha venido también un gran asombro sobre lo bien configurado, detallado, organizado y arreglado está el universo que nos contiene, inclusive mucho más organizado y preparado sólo para albergar vida en nuestro planeta de lo que alguna vez pudimos imaginar. Tanto así, que científicos cómo Lawrence Joseph Henderson, Fred Hoyle, Robert H. Dicke, entre otros, concuerdan que existen características, leyes y propiedades del universo que necesitan estar tan perfectamente configuradas para la vida, lo que hace prácticamente imposible que este universo haya venido a existir sin ayuda de una Inteligencia o un Ser Inteligente que lo haya configurado, es decir que haya venido a existir por pura casualidad.
3. El Origen de la Vida
El origen de la vida mísma es una de las características de este universo que se inclina a la existencia de un Ser capaz de darla y producirla.
Primero, es un hecho científico que el originar vida requiere un cierto grado de complejidad, estructura y diseño. Y en último, requiere tanta complejidad, estructura y diseño, que la idea de la generación espontánea moderna (que la vida se produjo de materia sin vida) se queda muy corta en explicar.
Segundo, la probabilidad de formar una proteína simple adecuada para la vida, o una célula con sus cadenas de ADN, sólo con procesos naturales al azar y sin la intervención de una Inteligencia o Ser Inteligente, es prácticamente imposible. Y mientras más avanza la ciencia, más nos damos cuenta de la complejidad que existe para producir y sustentar la vida.
4. La Información
Existe un grado notable de información contenida en la naturaleza y en la vida misma. Tomemos cómo muestra el código genético, el ADN contenido en las células de todo ser viviente. En cada una de los trillones de células contenidas en nuestros cuerpos existe al menos 6 pies de información genética, que contiene lo equivalente a la información contenida en muchos-muchos tomos de la Enciclopedia Británica.
Cada célula es rica en información, y la información por sí misma no se crea con fuerzas naturales y no puede ser reducida a materia y energía, sino que trasciende los medios que la contienen. Nosotros conocemos lo que es la información y a qué se parece, sabemos que requiere intencionalidad y significado, y conocemos que la información en el ADN es cómo un lenguaje que representa acciones muy físicas y reales. Es como la información de un lenguaje que consiste en un alfabeto, palabras, sintaxis o gramática, intencionalidad y significado. Es un código programado en las células que apunta a la existencia de un programador. La información no se produce por fuerzas naturales, la información sólo puede provenir y originarse en la mente de un Ser Inteligente.
En conclusión, estos cuatro conjuntos de evidencia y características científicas sobre el universo terminan por apuntar a la existencia de un Ser Inteligente, Eterno, Auto-Sustentable, Auto-Existente, Inmaterial y Personal, tál como se le describe al Dios de la Biblia, y que se revela así mismo por medio de la evidencia de sus obras en la naturaleza y en el universo que nos rodea. Al final, para tristeza de algunos y felicidad de otros, esté versículo termina por cobrar demasiado sentido:
“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” – Romanos 1:20
Por:
Juan Francisco Mellado
Templo Calvario
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Caminante
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viernes, diciembre 21, 2012
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Etiquetas:
CREACIÓN,
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EVIDENCIAS,
UNIVERSO
jueves, 20 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
Publican la "biblia gay", versión para homosexuales
Una nueva biblia conocida como la “Queen James” (La Reina Jaime) fue lanzada recientemente con la intención, según sus editores, de resolver la ambigüedad interpretativa con respecto a la homosexualidad.
Según los publicadores la violación de los derechos de los gays viene casi siempre acompañada de una creencia de que la Biblia dice que la homosexualidad es un pecado.
Según los editores de esta biblia, la homosexualidad fue primeramente mencionada en las traducciones bíblicas en inglés en la New Revised Standard en 1946. Dicen ellos que, antes de esto, no hay mención o referencia a la homosexualidad en ninguna otra traduccción biblica en inglés.
La Queen James aborda los ocho versîculos más citados de la Biblia que interpretan que la homosexualidad es un pecado. Los editores afirman que la Biblia no condena la homosexualidad .
Esta biblia está bajo un manto de anonimato. No se sabe quiénes fueron "los eruditos" que la hicieron. La titularidad del nombre de dominio del sitio web está oculta y el libro no está registrado en la Biblioteca del Congreso.
La reacción en los comentarios en Amazon.com ya comenzó. Algunos cristianos han expresado su oposición a esta re-interpretación de la biblia.
De esta manera, la “biblia de Queen James” anuncia que corrige algunos pasajes que en su opinión llevan a la discriminación con los miembros del colectivo LGTB, y quiere así convertirse en una referencia para aquellas personas de este colectivo que se consideran creyentes, para que tengan una biblia que se adapte a su forma de pensar y favorable a la práctica de su orientación sexual.
jueves, 13 de diciembre de 2012
El llamado de Dios
Llamada al servicio - William Gurnall
En esta entrada, revisaremos las directrices para un servicio piadoso a Dios, dadas por el autor puritano William Gurnall en su libro El cristiano con toda la armadura de Dios (cap. 1, pp. 46-50, ed. The Banner of Truth Trust, 2011).
«Todo soldado está llamado a una vida de servicio activo, igual que el creyente. La misma naturaleza de ese llamamiento excluye una vida ociosa. Si pensabas ser soldado de verano, considera con cuidado tu comisión. Tus órdenes espirituales son rigurosas. Igual que el apóstol, no quiero que ignores esto y, por tanto, cito algunas directrices.
1. Renuncia a tus pecados predilectos
Aquellos pecados más cercanos a tu corazón deben ahora ser hollados bajo tus pies. ¡Y se necesita valor y coraje para hacerlo! Crees que Abraham fue probado al límite cuando se le pidió tomar a Isaac -"tu hijo, tu único, a Isaac a quien amas" (Gn. 22:2)- y ofrecerlo con sus propias manos. Pero no tiene ni comparación con esto: "Alma, toma tu deseo, el hijo más cercano a tu corazón, tu Isaac, aquel pecado del cual piensas granjear mayor placer. Ponle las manos encima y ofréndalo; derrama su sangre ante Mí; clava el cuchillo sacrificial en su mismo corazón, ¡y hazlo con gozo!".
Esto es superior a las fuerzas humanas. Nuestros deseos no se quedarán quietos sobre el altar con la paciencia de Isaac, ni como el Cordero que va mudo al matadero (Is. 53:7). Nuestra carne ruge y chilla, partiéndonos el corazón con sus horribles gritos. ¿Quién puede expresar el conflicto, la lucha, las convulsiones de espíritu que aguantamos antes de cumplir con esta orden de corazón? ¿Quién puede explicar plenamente la sutileza con que tal deseo defenderá sus derechos?
Cuando el Espíritu te convence de pecado, Satanás también intentará convencerte. Te dirá: "No tiene importancia, acéptalo". O sobornará el alma con una proposición de secreto: "Puedes quedarte con esto, y también con tu buena reputación. No se notará para avergonzarte ante los vecinos. Puedes encerrarlo en el ático de tu corazón, lejos de las miradas, si me dejas de vez en cuando sentir los abrazos salvajes de tus pensamientos y tu afecto secreto".
Si no se le permite esto, entonces Satanás pide una prórroga para la ejecución, sabiendo que en la mayoría de estos casos los pecados al final obtienen el indulto total. Mientras más lo aplacemos, más difícil será romper con los elocuentes artificios de este defensor del pecado y la muerte, para llevar a cabo su ejecución. En esto los hombres más valientes de la historia han sido como arcilla en manos del adversario. Vuelven de la batalla con banderas de victoria al vuelo, para vivir y morir en su casa esclavos de un deseo rastrero. Son como aquel gran general romano que, en su paseo triunfal por la ciudad, no podía quitar los ojos de una prostituta que iba por la calle; ¡un conquistador de imperios, cautivo de la mirada de una sola mujer!
2. Conforma tu vida a Cristo
Se nos manda no conformarnos a este siglo; esto es, no comprometernos con las costumbres corruptas del día. El creyente no debe ser un sastre tan complaciente que corte el manto de su profesión según la moda. En su lugar, debe plantarse en sus principios, demostrando abiertamente ser ciudadano del Cielo al revestirse de la verdad. Hace falta gran coraje para hacer caso omiso del menosprecio que sin duda arrostrarás por tu disconformidad. Tristemente, hay muchos que no pueden soportarlo. Hemos visto muchas veces cómo un manto de orgullo cubre rápidamente el manto celestial de la justicia imputada en aquel que teme las burlas de los hombres, si se atreve a hablar abiertamente de Cristo (cf. Jn. 7:13). ¡Cuántos pierden el Cielo por vergüenza a acudir "vestido de tontos!.
Mientras algunos se burlan, otros perseguirán a muerte al creyente que no se conforme a los principios y prácticas de este mundo. Esta fue la trampa que se les puso a los tres hebreos exiliados en Babilonia. Tenían que bailar al son de Nabucodonosor, o morir (Dn. 3:15). Igualmente en el caso de Daniel, que anduvo de forma tan perfecta que la única acusación que sus enemigos pudieron encontrar contra él fue su entrega a su religión (Dn. 6:5). En tal caso, cuando la decisión es de vida o muerte, cuando un creyente está ante la alternativa de negar a su Señor o ser presa de hombres sanguinarios, ¡cuántas retiradas y huidas inventa el corazón cobarde para protegerse!. Es un gran honor para el cristiano si lo único que pueden decir sus enemigos es: "No vive como nosotros". El cristiano que se enfrenta a tanta oposición debe aferrarse bien a su fe, si no quiere ser desmontado enseguida.
3. Salta los obstáculos
Siempre hay aquellos en la iglesia que, por medio de graves errores de conducta y juicio, han puesto piedras de tropiezo ante los cristianos profesos. Hará falta una santa resolución para enfrentarse al desánimo. Esfuérzate como Josué. Cuando la mayoría de los israelitas se rebelaban y su corazón miraba hacia Egipto, Josué mantuvo su integridad. Declaró que aunque ningún otro se le uniera, él igual serviría al Señor.
4. Confía en Dios en cada circunstancia
A veces el santo ha de confiar en un Dios escondido: "El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios" (Is. 50:10). Esto requiere un paso decidido de fe: aventurarse a entrar en la presencia de Dios con la misma temeridad que Ester lo hizo ante Asuero. Aunque no nos sonría, ni alce su cetro de oro para que nos acerquemos, debemos ir adelante con esta noble resolución: "si perezco, que perezca" (Est. 4:16).
Esto nos lleva por la fe un paso más allá: también hemos de confiar en el Dios que nos "mata". Hay que declarar con Job: "Aunque Él me matare, en Él esperaré" (Job 13:15). Hace falta una fe sumisa para que el alma siga adelante cuando Dios, con rostro adusto, parece disparar flechas envenenadas contra ella. Es muy duro, y pondrá a prueba el talante del cristiano. Pero este espíritu se encontraba en la cananea, que recibió las negativas de Jesús, y, con humilde valor, se las devolvió en su ruego (Mr. 15:22-28).
5. Sigue el camino hasta el final de la vida
Tu obra y tu vida deben terminar juntas. Persistir hasta el fin será el aguijón en tu carne cuando el camino parezca interminable y tu alma pida liberarse antes de tiempo. La constancia añade peso a todas las dificultades del llamamiento. Hemos conocido a muchos que se han unido al ejército de Cristo y les ha gustado ser soldados durante un par de escaramuzas; pero pronto se han hartado y han terminado por desertar. Se alistan por impulso en el deber cristiano, se persuaden fácilmente a profesar la religión, y con la misma facilidad la abandonan. Como la luna nueva, brillan un poco al empezar la noche, pero se esconden antes del alba.
¡Perseverar es difícil! Tomar la cruz a diario, orar siempre, velar día y noche, y nunca quitarse la armadura para descansar, hace que muchos se alejen entristecidos de Cristo. Pero este es tu llamamiento: hacer de la fe cristiana el trabajo diario, sin vacaciones cada año. Estos ejemplos bastan para demostrar el coraje y valor que necesitas».
Soli Deo Gloria
viernes, 7 de diciembre de 2012
¿Puede un cristiano blasfemar contra el Espíritu Santo?
LA BLASFEMIA CONTRA EL ESPÍRITU SANTO El pecado imperdonable
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. [Mat 12.31-32]
La primera cosa que hemos de notar en cuanto a este pecado es que no se menciona en ningún lugar de la Biblia después de la crucifixión de Cristo Jesús. No hay ninguna referencia en todas las epístolas acerca de un cristiano cometiendo este pecado. Ni siquiera hay una referencia acerca del diablo tratando de tentarle a alguien a cometer este pecado. La blasfemia contra el Espíritu Santo se menciona en un contexto y es único, porque el pecado también es único. No es nada común en la Biblia.
Vemos una buena explicación de cómo se podría cometer este pecado en uno de los pasajes paralelos a Mateo 12.31-32.
De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo. [Mar 3.28-30]
Se menciona la misma blasfemia contra el Espíritu y Cristo dice que los que cometen este pecado, no tendrán jamás perdón. La clave de todo, sin embargo, es la palabra “porque” en la última oración del pasaje. Cristo les amonestó acerca de la blasfemia del Espíritu Santo “porque” ellos—los líderes judíos— dijeron que Cristo tenía un espíritu inmundo. La blasfemia contra el Espíritu, entonces, tiene que ver con “ellos” diciendo que el Mesías tiene un espíritu inmundo. Así que, lea el pasaje de Mateo 12.31-32 otra vez y saquemos uno detalles más de ahí.
Otra vez podemos ver una buena explicación de lo que está pasando en Mateo 12.31-32 si tomamos el pasaje en su debido contexto. El “por tanto” del versícuo 31 establece este contexto. Los líderes (los mismos que acabamos de ver en Marcos 3) estaban en peligro de cometer la blasfemia contra el Espíritu por lo que dijeron en los versículos anteriores (“por tanto”; Mat 12.31). Habían oído el mensaje de Jesús, que Él era el Mesías prometido, el Rey, el Hijo de David, y habían visto las señales que lo comprobaron (Mat 12.22-23; Hech 2.22). Pero, a pesar de las pruebas indubitables, estos líderes judíos rechazaron a Jesús como el Mesías diciendo que lo hacía todo por el poder de Satanás (como en Marcos 3.30 cuando dijeron que Cristo tenían un espíritu inmundo). Esta es la blasfemia contra el Espíritu Santo.
Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. [Mat 12.24]
Hay por lo menos tres factores, entonces, que tienen que existir antes de que uno pueda cometer el pecado imperdonable de blasfemar contra el Espíritu Santo. Primero, el Mesías tiene que estar en la tierra corporalmente y tiene que estar ofreciendo el reino físico a la nación de Israel (tal como se prometió en el Antiguo Testamento). Segundo, el mismo Mesías tiene que autenticarse a Sí mismo y también Su mensaje a través la manifestación sobrenatural de las señales, prodigios y milagros (tal como se prometió en el Antiguo Testamento). Tercero, los únicos (según la Biblia) que pueden cometer este pecado y blasfemar contra el Espíritu son los líderes de la nación de Israel. No hay nadie más en toda la Biblia que ha corrido el riesgo de blasfemar contra el Espíritu.
Así que, es imposible que alguien hoy día blasfeme contra el Espíritu Santo. Las condiciones no existen. Cristo no está físicamente en la tierra ofreciendo el reino a Israel y confirmándolo con señales milagrosas. Además, nadie en la Iglesia es un líder de la nación de Israel. Es imposible cometer el “pecado imperdonable” hoy día.
La confusión en cuanto a este pecado existe debido a las interpretaciones privadas (porque alguna gente no toma el texto en su debido contexto). Muchos enseñan que si uno dice hoy día que la obra del Señor es del diablo, entonces está blasfemando contra el Espíritu Santo. Sin embargo, una enseñanza de este tipo es simplemente una interpretación privada porque no tiene nada que ver con lo que la Biblia dice.
Ya vimos lo que la Biblia decía en cuanto a cómo se podría cometer la blasfemia contral el Espíritu Santo y, por tanto, ya sabemos que hoy día es imposible hacerlo. El “pecado imperdonable” no tiene nada que ver con atribuir la obra de Dios a Satanás, o la obra de Satanás a Dios. ¡La misma Biblia hace esto! En 2Samuel 24.1 la Biblia dice que Dios incitó a David a censar el pueblo y así confiar en la mano de carne en vez de confiar en el poder de Dios (obviamente un pecado). Pero en 1Crónicas 21.1 leemos que fue Satanás quien lo hizo. ¿Qué? ¿Blasfemó el autor de 1Crónicoas contra el mismo Espíritu que lo estaba inspirando a escribir la palabras que él escribió? Por supuesto que no. Vemos algo muy parecido en los primeros dos capítulos del Libro de Job cuando Dios mismo dice que Él hizo lo que Satanás acaba de hacer para arruinar a Job. El hecho es que la obra del diablo y la del Señor son tan parecidas que a menudo no se puede distinguirlas. El diablo es, en primer lugar, un instrumento para la gloria de Dios. A veces (como en los pasajes anteriormente citados) el Señor usa a Satanás para llevar a cabo Su plan, entonces en un pasaje vemos que Dios hizo algo (porque era Su plan, Su idea y Su voluntad) pero en otro pasaje dice que fue el diablo (porque él era el instrumento que Dios escogió para llevar a cabo Su plan). Además, una de las estrategias principales de Satanás es la falsificación, y la imitación que él saca es tan buena que es casi imposible distinguirlo de lo verdadero. Entonces, hay muchos casos hoy en día de cristiano ingenuos e ignorantes de la Escritura que (sin intención a hacerlo) atribuyen la obra de Dios a Satanás.
La blasfemia contra el Espíritu Santo no tiene nada que ver con alguien diciendo que una obra es de Satanás cuando otros dicen que es de Dios. La blasfemia contra el Espíritu Santo es decirle a Cristo, cara a cara, que Él tiene un espíritu inmundo después de haber visto todas las señales que comprueban que lo que dice es la verdad de Dios. Además, sólo los líderes de la nación de Israel pueden cometer este pecado, y sólo cuando el Mesías está aquí en la tierra ofreciéndoles el reino (el Milenio). Hoy día, es imposible blasfemar contra el Espíritu Santo.
Por esto, no se preocupe por “el pecado imperdonable” de la blasfemia contra el Espíritu Santo.
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. [Mat 12.31-32]
La primera cosa que hemos de notar en cuanto a este pecado es que no se menciona en ningún lugar de la Biblia después de la crucifixión de Cristo Jesús. No hay ninguna referencia en todas las epístolas acerca de un cristiano cometiendo este pecado. Ni siquiera hay una referencia acerca del diablo tratando de tentarle a alguien a cometer este pecado. La blasfemia contra el Espíritu Santo se menciona en un contexto y es único, porque el pecado también es único. No es nada común en la Biblia.
Vemos una buena explicación de cómo se podría cometer este pecado en uno de los pasajes paralelos a Mateo 12.31-32.
De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo. [Mar 3.28-30]
Se menciona la misma blasfemia contra el Espíritu y Cristo dice que los que cometen este pecado, no tendrán jamás perdón. La clave de todo, sin embargo, es la palabra “porque” en la última oración del pasaje. Cristo les amonestó acerca de la blasfemia del Espíritu Santo “porque” ellos—los líderes judíos— dijeron que Cristo tenía un espíritu inmundo. La blasfemia contra el Espíritu, entonces, tiene que ver con “ellos” diciendo que el Mesías tiene un espíritu inmundo. Así que, lea el pasaje de Mateo 12.31-32 otra vez y saquemos uno detalles más de ahí.
Otra vez podemos ver una buena explicación de lo que está pasando en Mateo 12.31-32 si tomamos el pasaje en su debido contexto. El “por tanto” del versícuo 31 establece este contexto. Los líderes (los mismos que acabamos de ver en Marcos 3) estaban en peligro de cometer la blasfemia contra el Espíritu por lo que dijeron en los versículos anteriores (“por tanto”; Mat 12.31). Habían oído el mensaje de Jesús, que Él era el Mesías prometido, el Rey, el Hijo de David, y habían visto las señales que lo comprobaron (Mat 12.22-23; Hech 2.22). Pero, a pesar de las pruebas indubitables, estos líderes judíos rechazaron a Jesús como el Mesías diciendo que lo hacía todo por el poder de Satanás (como en Marcos 3.30 cuando dijeron que Cristo tenían un espíritu inmundo). Esta es la blasfemia contra el Espíritu Santo.
Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. [Mat 12.24]
Hay por lo menos tres factores, entonces, que tienen que existir antes de que uno pueda cometer el pecado imperdonable de blasfemar contra el Espíritu Santo. Primero, el Mesías tiene que estar en la tierra corporalmente y tiene que estar ofreciendo el reino físico a la nación de Israel (tal como se prometió en el Antiguo Testamento). Segundo, el mismo Mesías tiene que autenticarse a Sí mismo y también Su mensaje a través la manifestación sobrenatural de las señales, prodigios y milagros (tal como se prometió en el Antiguo Testamento). Tercero, los únicos (según la Biblia) que pueden cometer este pecado y blasfemar contra el Espíritu son los líderes de la nación de Israel. No hay nadie más en toda la Biblia que ha corrido el riesgo de blasfemar contra el Espíritu.
Así que, es imposible que alguien hoy día blasfeme contra el Espíritu Santo. Las condiciones no existen. Cristo no está físicamente en la tierra ofreciendo el reino a Israel y confirmándolo con señales milagrosas. Además, nadie en la Iglesia es un líder de la nación de Israel. Es imposible cometer el “pecado imperdonable” hoy día.
La confusión en cuanto a este pecado existe debido a las interpretaciones privadas (porque alguna gente no toma el texto en su debido contexto). Muchos enseñan que si uno dice hoy día que la obra del Señor es del diablo, entonces está blasfemando contra el Espíritu Santo. Sin embargo, una enseñanza de este tipo es simplemente una interpretación privada porque no tiene nada que ver con lo que la Biblia dice.
Ya vimos lo que la Biblia decía en cuanto a cómo se podría cometer la blasfemia contral el Espíritu Santo y, por tanto, ya sabemos que hoy día es imposible hacerlo. El “pecado imperdonable” no tiene nada que ver con atribuir la obra de Dios a Satanás, o la obra de Satanás a Dios. ¡La misma Biblia hace esto! En 2Samuel 24.1 la Biblia dice que Dios incitó a David a censar el pueblo y así confiar en la mano de carne en vez de confiar en el poder de Dios (obviamente un pecado). Pero en 1Crónicas 21.1 leemos que fue Satanás quien lo hizo. ¿Qué? ¿Blasfemó el autor de 1Crónicoas contra el mismo Espíritu que lo estaba inspirando a escribir la palabras que él escribió? Por supuesto que no. Vemos algo muy parecido en los primeros dos capítulos del Libro de Job cuando Dios mismo dice que Él hizo lo que Satanás acaba de hacer para arruinar a Job. El hecho es que la obra del diablo y la del Señor son tan parecidas que a menudo no se puede distinguirlas. El diablo es, en primer lugar, un instrumento para la gloria de Dios. A veces (como en los pasajes anteriormente citados) el Señor usa a Satanás para llevar a cabo Su plan, entonces en un pasaje vemos que Dios hizo algo (porque era Su plan, Su idea y Su voluntad) pero en otro pasaje dice que fue el diablo (porque él era el instrumento que Dios escogió para llevar a cabo Su plan). Además, una de las estrategias principales de Satanás es la falsificación, y la imitación que él saca es tan buena que es casi imposible distinguirlo de lo verdadero. Entonces, hay muchos casos hoy en día de cristiano ingenuos e ignorantes de la Escritura que (sin intención a hacerlo) atribuyen la obra de Dios a Satanás.
La blasfemia contra el Espíritu Santo no tiene nada que ver con alguien diciendo que una obra es de Satanás cuando otros dicen que es de Dios. La blasfemia contra el Espíritu Santo es decirle a Cristo, cara a cara, que Él tiene un espíritu inmundo después de haber visto todas las señales que comprueban que lo que dice es la verdad de Dios. Además, sólo los líderes de la nación de Israel pueden cometer este pecado, y sólo cuando el Mesías está aquí en la tierra ofreciéndoles el reino (el Milenio). Hoy día, es imposible blasfemar contra el Espíritu Santo.
Por esto, no se preocupe por “el pecado imperdonable” de la blasfemia contra el Espíritu Santo.
Publicado por
Caminante
en
viernes, diciembre 07, 2012
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Etiquetas:
blasfemia,
ESPIRITU SANTO,
IGLESIA,
Jesus
jueves, 6 de diciembre de 2012
¿PUEDE UN CRISTIANO ESCUCHAR MUSICA SECULAR?
La pregunta de si un cristiano puede escuchar música secular, es una con la que muchos cristianos batallan. Hay muchos músicos seculares que son tremendamente talentosos. La música secular puede ser muy entretenida. Hay muchas canciones seculares que tienen melodías pegajosas, buenas reflexiones, y mensajes positivos. Para determinar si un cristiano puede o no escuchar música secular, hay tres factores importantes que deben considerarse: (1) el propósito de la música, (2) el estilo de la música, y (3) el contenido de la letra.
(1) El propósito de la música. ¿La música está diseñada únicamente para la adoración, o Dios quiso que la música fuera tranquilizadora o entretenida? El músico más famoso de la Biblia, el rey David, utilizó la música primeramente con el propósito de adorar a Dios (ver Salmos 4:1; 6:1; 54:1; 55:1; 61:1; 67:1; 76:1). Sin embargo, cuando el rey Saúl era atormentado por espíritus malignos, él llamaba a David para que tocara el arpa a fin de tranquilizarlo (1 Samuel 16:14-23). Los israelitas también usaban los instrumentos musicales para advertir el peligro (Nehemías 4:20) y para sorprender a sus enemigos (Jueces 7:16-22). En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo instruye a los cristianos para animarse unos a otros con música: “Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales…” (Efesios 5:19). Así que, aunque el propósito principal de la música parece ser el de la adoración, la Biblia definitivamente permite que la música pueda ser usada para otros propósitos.
(2) El estilo de la música. Tristemente, la cuestión de los estilos musicales puede ser muy divisible entre los cristianos. Hay cristianos que demandan inflexiblemente, que no deben usarse instrumentos musicales. Hay cristianos que solo desean cantar los himnos “antiguos de la fe.” Hay cristianos que quieren más ritmo y música contemporánea. Hay cristianos que aseguran poder adorar mejor en un ambiente estilo “concierto de rock.” En lugar de reconocer estas diferencias como preferencias personales y diferencias culturales, algunos cristianos declaran que su preferencia en el estilo de la música es el único “bíblico” y declaran a todas las demás formas de música en el mejor de los casos, como profana, sino hasta satánica. La Biblia en ninguna parte condena algún estilo de música en particular. La Biblia en ninguna parte declara que alguna forma de instrumentación musical sea profana. La Biblia menciona numerosas clases de instrumentos de cuerda e instrumentos de viento. Aunque la Biblia no menciona específicamente los tambores, si menciona otros instrumentos de percusión (Salmo 68:25; Esdras 3:10). Casi todas las formas de música moderna son variaciones y/o combinaciones de los mismos tipos de instrumentos musicales, tocados a diferentes velocidades o con un mayor énfasis. No existen bases bíblicas para declarar algún estilo de música en particular, como profano o fuera de la voluntad de Dios.
(3) El contenido de la letra. Mientras que ni el propósito de la música ni su estilo son determinantes para saber si un cristiano puede escuchar música secular, el contenido de la letra sí debe ser considerado. Aunque que no esté hablando específicamente de la música, Filipenses 4:8 es una excelente guía de lo que debíamos escuchar en las letras de la música, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Si esas son las cosas en las que debemos pensar, seguramente también esas son las cosas que debemos invitar a nuestras mentes a través de la música y las letras. ¿Puede ser la letra de una canción secular totalmente verdadera, noble, justa, pura, amorosa, admirable, excelente, y digna de alabanza? Si la respuesta es sí, no habrá absolutamente nada de malo con que un cristiano escuche una canción secular de esa naturaleza.
Al mismo tiempo, es abundantemente claro que mucha de la música secular no cubre los estándares de Filipenses 4:8. Frecuentemente la música secular contiene inmoralidad y violencia, a la vez que degrada y desvaloriza la pureza y la integridad. Un cristiano no debe escuchar deliberadamente una canción que glorifique lo que se opone a Dios. Sin embargo, hay muchas canciones seculares que no mencionan a Dios, pero que aún así contienen buenos valores, tales como la honestidad, pureza e integridad. Si una canción de amor promueve la santidad del matrimonio y/o la pureza del amor verdadero – pero no menciona a Dios o a la Biblia – tal canción puede ser escuchada y aún disfrutada.
Es un hecho que cualquier cosa que una persona permita que ocupe su mente, tarde o temprano influirá en su plática y sus acciones. Esta es la premisa detrás de Filipenses 4:8 y Colosenses 3:2,5 para establecer patrones saludables para la mente. Segunda de Corintios 10:5 dice que debemos hacerlo “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” Estas Escrituras nos dan una clara imagen de la clase de música que no debemos escuchar.
Obviamente, la mejor clase de música que podemos escuchar es aquella que alaba y glorifica a Dios. Hay muchos músicos cristianos talentosos en casi cualquier género de música, con un rango que va desde lo clásico, hasta el rock, rap y reggae. No hay nada inherentemente malo con ningún estilo de música en especial. Es la letra la que determina si una canción es “aceptable” para que un cristiano la escuche. Pero si un estilo de música secular, ya sea en la música misma o en la letra, te lleva a pensar en, o te involucra en algo que no glorifique a Dios, debe ser evitada.
Fuente: got questions.org
(1) El propósito de la música. ¿La música está diseñada únicamente para la adoración, o Dios quiso que la música fuera tranquilizadora o entretenida? El músico más famoso de la Biblia, el rey David, utilizó la música primeramente con el propósito de adorar a Dios (ver Salmos 4:1; 6:1; 54:1; 55:1; 61:1; 67:1; 76:1). Sin embargo, cuando el rey Saúl era atormentado por espíritus malignos, él llamaba a David para que tocara el arpa a fin de tranquilizarlo (1 Samuel 16:14-23). Los israelitas también usaban los instrumentos musicales para advertir el peligro (Nehemías 4:20) y para sorprender a sus enemigos (Jueces 7:16-22). En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo instruye a los cristianos para animarse unos a otros con música: “Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales…” (Efesios 5:19). Así que, aunque el propósito principal de la música parece ser el de la adoración, la Biblia definitivamente permite que la música pueda ser usada para otros propósitos.
(2) El estilo de la música. Tristemente, la cuestión de los estilos musicales puede ser muy divisible entre los cristianos. Hay cristianos que demandan inflexiblemente, que no deben usarse instrumentos musicales. Hay cristianos que solo desean cantar los himnos “antiguos de la fe.” Hay cristianos que quieren más ritmo y música contemporánea. Hay cristianos que aseguran poder adorar mejor en un ambiente estilo “concierto de rock.” En lugar de reconocer estas diferencias como preferencias personales y diferencias culturales, algunos cristianos declaran que su preferencia en el estilo de la música es el único “bíblico” y declaran a todas las demás formas de música en el mejor de los casos, como profana, sino hasta satánica. La Biblia en ninguna parte condena algún estilo de música en particular. La Biblia en ninguna parte declara que alguna forma de instrumentación musical sea profana. La Biblia menciona numerosas clases de instrumentos de cuerda e instrumentos de viento. Aunque la Biblia no menciona específicamente los tambores, si menciona otros instrumentos de percusión (Salmo 68:25; Esdras 3:10). Casi todas las formas de música moderna son variaciones y/o combinaciones de los mismos tipos de instrumentos musicales, tocados a diferentes velocidades o con un mayor énfasis. No existen bases bíblicas para declarar algún estilo de música en particular, como profano o fuera de la voluntad de Dios.
(3) El contenido de la letra. Mientras que ni el propósito de la música ni su estilo son determinantes para saber si un cristiano puede escuchar música secular, el contenido de la letra sí debe ser considerado. Aunque que no esté hablando específicamente de la música, Filipenses 4:8 es una excelente guía de lo que debíamos escuchar en las letras de la música, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Si esas son las cosas en las que debemos pensar, seguramente también esas son las cosas que debemos invitar a nuestras mentes a través de la música y las letras. ¿Puede ser la letra de una canción secular totalmente verdadera, noble, justa, pura, amorosa, admirable, excelente, y digna de alabanza? Si la respuesta es sí, no habrá absolutamente nada de malo con que un cristiano escuche una canción secular de esa naturaleza.
Al mismo tiempo, es abundantemente claro que mucha de la música secular no cubre los estándares de Filipenses 4:8. Frecuentemente la música secular contiene inmoralidad y violencia, a la vez que degrada y desvaloriza la pureza y la integridad. Un cristiano no debe escuchar deliberadamente una canción que glorifique lo que se opone a Dios. Sin embargo, hay muchas canciones seculares que no mencionan a Dios, pero que aún así contienen buenos valores, tales como la honestidad, pureza e integridad. Si una canción de amor promueve la santidad del matrimonio y/o la pureza del amor verdadero – pero no menciona a Dios o a la Biblia – tal canción puede ser escuchada y aún disfrutada.
Es un hecho que cualquier cosa que una persona permita que ocupe su mente, tarde o temprano influirá en su plática y sus acciones. Esta es la premisa detrás de Filipenses 4:8 y Colosenses 3:2,5 para establecer patrones saludables para la mente. Segunda de Corintios 10:5 dice que debemos hacerlo “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” Estas Escrituras nos dan una clara imagen de la clase de música que no debemos escuchar.
Obviamente, la mejor clase de música que podemos escuchar es aquella que alaba y glorifica a Dios. Hay muchos músicos cristianos talentosos en casi cualquier género de música, con un rango que va desde lo clásico, hasta el rock, rap y reggae. No hay nada inherentemente malo con ningún estilo de música en especial. Es la letra la que determina si una canción es “aceptable” para que un cristiano la escuche. Pero si un estilo de música secular, ya sea en la música misma o en la letra, te lleva a pensar en, o te involucra en algo que no glorifique a Dios, debe ser evitada.
Fuente: got questions.org
jueves, 22 de noviembre de 2012
EL DIOS DE DAVID,NUESTRO DIOS
…Y EL SEÑOR LE RESPONDIO A SAMUEL: NO MIRES A SU PARECER, NI A LO GRANDE DE SU ESTATURA, PORQUE YO LO DESECHO; PORQUE EL SEÑOR NO MIRA LO QUE MIRA EL HOMBRE; PUES EL HOMBRE MIRA LO QUE ESTA DELANTE DE SUS OJOS, PERO EL SEÑOR MIRA EL CORAZON. 1 Samuel 16:7.
DIOS MIRA TU CORAZON, PERO DEFINITIVAMENTE, DIOS QUIERE USARTE POR DENTRO Y POR FUERA!
ASI COMO USO A DAVID CUANDO ENFRENTO AL GIGANTE GOLIAT.
VEAMOS COMO ERA DAVID POR FUERA.
1 Samuel 16:18 DICE:…ENTONCES UNO DE LOS CRIADOS RESPONDIO DICIENDO: HE AQUI YO HE VISTO A UN HIJO DE ISAI DE BELEN, QUE SABE TOCAR, Y ES VALIENTE, Y VIGOROSO, Y HOMBRE DE GUERRA, PRUDENTE EN SUS PALABRAS Y HERMOSO, Y JEHOVA ESTA CON EL.
TODOS VEIAN EN DAVID, AL HOMBRE POR SU APARIENCIA, Y CONOCIAN QUE DIOS ESTABA CON EL.
CUANDO APARECIA ESTE FILISTEO, RETANDO AL PUEBLO DE DIOS, TODOS VEIAN LO QUE ESTABA DELANTE DE SUS OJOS, Y TENIAN MIEDO, MAS DAVID, SE ATREVIO A VER MAS ALLA Y DIJO:
…..QUIEN ES ESTE FILISTEO INCIRCUNSISO , PARA QUE PROVOQUE A LOS ESCUADRONES DEL DIOS VIVIENTE?…
EL GIGANTE GOLIAT, LLEGABA RETANDO AL PUEBLO DE DIOS, EN CAMBIO DAVID, RETO AL GIGANTE!! ..
VEAMOS COMO ES QUE ESOS GIGANTES SE VAN HACIENDO INVENCIBLES ANTE NUESTROS OJOS.
DAVID NO SE DEJO INTIMADAR POR EL GIGANTE GOLIAT, EN NINGUN MOMENTO.
GOLIAT, VINO Y RETO AL PUEBLO A PELEAR CON EL, A ENFRENTARSE A EL …OYENDO SAUL Y TODO ISRAEL ESTAS PALABRAS DEL FILISTEO, SE TURBARON Y TUVIERON GRAN MIEDO. 1 Samuel 17:11
..VENIA PUES AQUEL FILISTEO POR LA MAÑANA Y POR LA TARDE, Y ASI LO HIZO POR CUARENTA DIAS. ver. 15
LOS GIGANTES EN NUESTRA VIDA, NO SE FORMAN EN UN SOLO DIA,. SINO EMPIEZAN A INFUNDIRNOS TEMOR Y MIEDO, PERO TODO ESTO SUCEDE CUANDO PRESTAMOS OIDOS A LO QUE NOS DICEN, Y NO ESCUCHAMOS LA VOZ DE DIOS.
CUANDO PERMITIMOS QUE NUESTROS OIDOS, ESCUCHEN PALABRA DEL HOMBRE, ENTONCES ESTAMOS EXPUESTOS A SER DERROTADOS, ANTES DE ENFRENTAR LA BATALLA.
EL TEMOR Y EL MIEDO SON UN ARMA PODEROSA DEL ENEMIGO, EN NUESTRA CONTRA PARA DERROTARNOS, ANTES DE ENFRENTAR LA BATALLA!
CON DAVID NO SUCEDIO ASI, COMO MENCIONAMOS ANTES, DAVID ERA UN HOMBRE VALIENTE, SE HABIA ENFRENTADO A OTRO TIPO DE GIGANTES EN SU VIDA, COMO LOS OSOS Y LEONES, CUANDO CUIDABA DE LAS OVEJAS.
TAL VEZ PIENSAS QUE ESOS NO ERAN GIGANTES COMO GOLIAT, Y TIENES RAZON, PERO EL TEMOR Y EL MIEDO, YA LOS HABIA VENCIDO ANTES, Y EN SU MOMENTO TAMBIEN FUERON GIGANTES A VENCER, Y LO HABIA HECHO.
MUCHOS DE NOSOTROS NO PODRIAMOS ENFRENTARNOS NI A OSOS O LEONES, MUCHO MENOS UN GOLIAT.
SIENDO SINCEROS, DEBEMOS DECIR QUE HASTA UN RATON, REPRESENTA UN GIGANTE PARA NOSOTROS, CUANTAS VECES SENTIMOS MIEDO Y TEMOR, HASTA TERROR, POR ALGO MUCHO MENOS QUE UN GIGANTE, ANTE NUESTROS OJOS, PUEDE PARECER GIGANTE, PERO ANTE LOS OJOS DE DIOS, NO ES ASI.
CUANDO DECLARAMOS GIGANTES, QUE SON INVENCIBLES ANTE NUESTROS OJOS, Y PERMITIMOS SER ATEMORIZADOS, DUDAMOS DE NUESTRO DIOS Y SU PODERIO.
VEAMOS COMO ACTUO DAVID, AL ENFRENTARSE A GOLIAT..
…CUANDO EL FILISTEO MIRO Y VIO A DAVID, LE TUVO EN POCO, PORQUE ERA MUCHACHO Y RUBIO, Y DE HERMOSO PARECER. Y DIJO EL FILISTEO A DAVID: SOY YO PERRO, PARA QUE VENGAS A MI CON PALOS?…
DIJO LUEGO EL FILISTEO: VEN A MI Y DARE TU CARNE A LAS AVES DEL CIELO Y A LAS BESTIAS DEL CAMPO.
TE HAZ ENCONTRADO CON ESTE TIPO DE GIGANTES EN TU VIDA, QUE TE HABLAN Y MALDICEN, TRATANDO DE ATEMORIZARTE, MINIMIZANDO QUIEN TU ERES EN DIOS?…
MAS DAVID NO PERMITIO QUE ESTO SUCEDIERA.
ENTONCES DIJO DAVID AL FILISTEO: TU VIENES A MI CON ESPADA Y LANZA Y JABALINA MAS YO VENGO A TI EN EL NOMBRE DE JEHOVA DE LOS EJERCITOS, EL DIOS DE LOS ESCUADRONES DE ISRAEL, A QUIEN TU HAS PROVOCADO.
Y JEHOVA TE ENTREGARA HOY EN MIS MANOS, Y YO TE VENCERE Y TE CORTARE LA CABEZA Y DARE HOY LOS CUERPOS DE LOS FILISTEOS A LAS AVES DEL CIELO, Y A LAS BESTIAS DE LA TIERRA Y TODA LA TIERRA SABRA QUE HAY UN DIOS EN ISRAEL!
CON LAS PALABRAS QUE USO EL GIGANTE EN SU CONTRA, FUE LAS QUE DAVID USO PARA CONTESTARLE, DANDOLE LA GLORIA A DIOS POR LA VICTORIA QUE AUN NO TENIA EN SUS MANOS!
EL ENEMIGO, SABE QUE SI NO LOGRA DETERNOS ANTES DE LA BATALLA, ESTA DERROTADO, PORQUE DIOS OBRARA MILAGROS, PARA QUE LA VICTORIA SEA NUESTRA, SI ES NECESARIO, CAMBIARA LOS VIENTOS A NUESTRO FAVOR.
CUAL ES ESE GIGANTE, QUE SE A ESTACIONADO EN TU VIDA, COMO GOLIAT, QUE VIENE POR LA MAÑANA Y TARDE, A INTIMIDARTE, A QUIEN ESTAS ESCUCHANDO DIA A DIA, SU OBJETIVO ES CONVENCERTE DE QUE ESTAS DERROTADO (A), COMIENZA POR VER DESDE LA PERSPECTIVA DE DIOS EN TU VIDA, Y DECLARA LA VICTORIA, NO PERMITAS QUE EL TEMOR Y MIEDO, TE DEBILITE, Y LOGRE PONER IDEAS EN TU MENTE Y CORAZON.
QUE ESTAN MUY LEJOS DE SER LA VOLUNTAD DE DIOS!
RECUERDA CUALES ERAN LAS CARACTERISTICAS DE DAVID:
UN HOMBRE CONFORME AL CORAZON DE DIOS, DISPUESTO A ENFRENTAR Y DERROTAR GIGANTES EN EL NOMBRE DE JEHOVA DE LOS EJERCITOS!
DIOS MIRA TU CORAZON, PERO DEFINITIVAMENTE, DIOS QUIERE USARTE POR DENTRO Y POR FUERA!
ASI COMO USO A DAVID CUANDO ENFRENTO AL GIGANTE GOLIAT.
VEAMOS COMO ERA DAVID POR FUERA.
1 Samuel 16:18 DICE:…ENTONCES UNO DE LOS CRIADOS RESPONDIO DICIENDO: HE AQUI YO HE VISTO A UN HIJO DE ISAI DE BELEN, QUE SABE TOCAR, Y ES VALIENTE, Y VIGOROSO, Y HOMBRE DE GUERRA, PRUDENTE EN SUS PALABRAS Y HERMOSO, Y JEHOVA ESTA CON EL.
TODOS VEIAN EN DAVID, AL HOMBRE POR SU APARIENCIA, Y CONOCIAN QUE DIOS ESTABA CON EL.
CUANDO APARECIA ESTE FILISTEO, RETANDO AL PUEBLO DE DIOS, TODOS VEIAN LO QUE ESTABA DELANTE DE SUS OJOS, Y TENIAN MIEDO, MAS DAVID, SE ATREVIO A VER MAS ALLA Y DIJO:
…..QUIEN ES ESTE FILISTEO INCIRCUNSISO , PARA QUE PROVOQUE A LOS ESCUADRONES DEL DIOS VIVIENTE?…
EL GIGANTE GOLIAT, LLEGABA RETANDO AL PUEBLO DE DIOS, EN CAMBIO DAVID, RETO AL GIGANTE!! ..
VEAMOS COMO ES QUE ESOS GIGANTES SE VAN HACIENDO INVENCIBLES ANTE NUESTROS OJOS.
DAVID NO SE DEJO INTIMADAR POR EL GIGANTE GOLIAT, EN NINGUN MOMENTO.
GOLIAT, VINO Y RETO AL PUEBLO A PELEAR CON EL, A ENFRENTARSE A EL …OYENDO SAUL Y TODO ISRAEL ESTAS PALABRAS DEL FILISTEO, SE TURBARON Y TUVIERON GRAN MIEDO. 1 Samuel 17:11
..VENIA PUES AQUEL FILISTEO POR LA MAÑANA Y POR LA TARDE, Y ASI LO HIZO POR CUARENTA DIAS. ver. 15
LOS GIGANTES EN NUESTRA VIDA, NO SE FORMAN EN UN SOLO DIA,. SINO EMPIEZAN A INFUNDIRNOS TEMOR Y MIEDO, PERO TODO ESTO SUCEDE CUANDO PRESTAMOS OIDOS A LO QUE NOS DICEN, Y NO ESCUCHAMOS LA VOZ DE DIOS.
CUANDO PERMITIMOS QUE NUESTROS OIDOS, ESCUCHEN PALABRA DEL HOMBRE, ENTONCES ESTAMOS EXPUESTOS A SER DERROTADOS, ANTES DE ENFRENTAR LA BATALLA.
EL TEMOR Y EL MIEDO SON UN ARMA PODEROSA DEL ENEMIGO, EN NUESTRA CONTRA PARA DERROTARNOS, ANTES DE ENFRENTAR LA BATALLA!
CON DAVID NO SUCEDIO ASI, COMO MENCIONAMOS ANTES, DAVID ERA UN HOMBRE VALIENTE, SE HABIA ENFRENTADO A OTRO TIPO DE GIGANTES EN SU VIDA, COMO LOS OSOS Y LEONES, CUANDO CUIDABA DE LAS OVEJAS.
TAL VEZ PIENSAS QUE ESOS NO ERAN GIGANTES COMO GOLIAT, Y TIENES RAZON, PERO EL TEMOR Y EL MIEDO, YA LOS HABIA VENCIDO ANTES, Y EN SU MOMENTO TAMBIEN FUERON GIGANTES A VENCER, Y LO HABIA HECHO.
MUCHOS DE NOSOTROS NO PODRIAMOS ENFRENTARNOS NI A OSOS O LEONES, MUCHO MENOS UN GOLIAT.
SIENDO SINCEROS, DEBEMOS DECIR QUE HASTA UN RATON, REPRESENTA UN GIGANTE PARA NOSOTROS, CUANTAS VECES SENTIMOS MIEDO Y TEMOR, HASTA TERROR, POR ALGO MUCHO MENOS QUE UN GIGANTE, ANTE NUESTROS OJOS, PUEDE PARECER GIGANTE, PERO ANTE LOS OJOS DE DIOS, NO ES ASI.
CUANDO DECLARAMOS GIGANTES, QUE SON INVENCIBLES ANTE NUESTROS OJOS, Y PERMITIMOS SER ATEMORIZADOS, DUDAMOS DE NUESTRO DIOS Y SU PODERIO.
VEAMOS COMO ACTUO DAVID, AL ENFRENTARSE A GOLIAT..
…CUANDO EL FILISTEO MIRO Y VIO A DAVID, LE TUVO EN POCO, PORQUE ERA MUCHACHO Y RUBIO, Y DE HERMOSO PARECER. Y DIJO EL FILISTEO A DAVID: SOY YO PERRO, PARA QUE VENGAS A MI CON PALOS?…
DIJO LUEGO EL FILISTEO: VEN A MI Y DARE TU CARNE A LAS AVES DEL CIELO Y A LAS BESTIAS DEL CAMPO.
TE HAZ ENCONTRADO CON ESTE TIPO DE GIGANTES EN TU VIDA, QUE TE HABLAN Y MALDICEN, TRATANDO DE ATEMORIZARTE, MINIMIZANDO QUIEN TU ERES EN DIOS?…
MAS DAVID NO PERMITIO QUE ESTO SUCEDIERA.
ENTONCES DIJO DAVID AL FILISTEO: TU VIENES A MI CON ESPADA Y LANZA Y JABALINA MAS YO VENGO A TI EN EL NOMBRE DE JEHOVA DE LOS EJERCITOS, EL DIOS DE LOS ESCUADRONES DE ISRAEL, A QUIEN TU HAS PROVOCADO.
Y JEHOVA TE ENTREGARA HOY EN MIS MANOS, Y YO TE VENCERE Y TE CORTARE LA CABEZA Y DARE HOY LOS CUERPOS DE LOS FILISTEOS A LAS AVES DEL CIELO, Y A LAS BESTIAS DE LA TIERRA Y TODA LA TIERRA SABRA QUE HAY UN DIOS EN ISRAEL!
CON LAS PALABRAS QUE USO EL GIGANTE EN SU CONTRA, FUE LAS QUE DAVID USO PARA CONTESTARLE, DANDOLE LA GLORIA A DIOS POR LA VICTORIA QUE AUN NO TENIA EN SUS MANOS!
EL ENEMIGO, SABE QUE SI NO LOGRA DETERNOS ANTES DE LA BATALLA, ESTA DERROTADO, PORQUE DIOS OBRARA MILAGROS, PARA QUE LA VICTORIA SEA NUESTRA, SI ES NECESARIO, CAMBIARA LOS VIENTOS A NUESTRO FAVOR.
CUAL ES ESE GIGANTE, QUE SE A ESTACIONADO EN TU VIDA, COMO GOLIAT, QUE VIENE POR LA MAÑANA Y TARDE, A INTIMIDARTE, A QUIEN ESTAS ESCUCHANDO DIA A DIA, SU OBJETIVO ES CONVENCERTE DE QUE ESTAS DERROTADO (A), COMIENZA POR VER DESDE LA PERSPECTIVA DE DIOS EN TU VIDA, Y DECLARA LA VICTORIA, NO PERMITAS QUE EL TEMOR Y MIEDO, TE DEBILITE, Y LOGRE PONER IDEAS EN TU MENTE Y CORAZON.
QUE ESTAN MUY LEJOS DE SER LA VOLUNTAD DE DIOS!
RECUERDA CUALES ERAN LAS CARACTERISTICAS DE DAVID:
UN HOMBRE CONFORME AL CORAZON DE DIOS, DISPUESTO A ENFRENTAR Y DERROTAR GIGANTES EN EL NOMBRE DE JEHOVA DE LOS EJERCITOS!
miércoles, 21 de noviembre de 2012
PROPÓSITO EN LAS AFLICCIONES
El mecanismo que Dios utiliza para moldearnos es el horno de las aflicciones y de esta manera atraernos a Su Palabra para que le permitamos tratar con los asuntos de nuestro corazón. Si no vemos a Dios en todas nuestras circunstancias, las buenas y las malas; nuestra fe estallará, colapsará. Dios no está con nosotros a pesar de nuestro fracaso, pecado y vagancia; El está con nosotros a causa de ellas. Las misericordias de Dios están por encima de sus obras. Ve al Señor con un corazón abierto y deja que El te ame a través de tu dolor y sufrimiento.
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